La Fiesta de Dios





Que abismo de riqueza es la sabiduría y fuerza de Dios, que insondables son sus juicios y que irrastreables  sus caminos.

Celebramos en esta solemnidad  un misterio que nos sobre pasa, pero no por ello nos debe resultar desconocido. Celebramos el gozo de haber conocido a Dios, es la fiesta de Dios por excelencia.  En el proceso de intimidad entre Dios y la humanidad se ha sucedido muchas etapas, si hacemos un recorrido por todo el AT, nos encontraremos perfectamente con imágenes  verdaderamente sorprendentes, todo el está atravesado por una idea central: Dios quiere revelarse, darse a conocer, iniciar una relación de amistad con el ser humano. Y hará lo imposible porque ese encuentro se dé.  

Que abismo de riqueza es su sabiduría  y que insondables sus caminos. Cuando en el primer momento de la creación resonó el primer hagamos comenzó  una escalada que todavía no ha cesado . Dios que es Amor nos comparte su amor.

Somos contemplativas, es decir tenemos como tarea primordial, total, completa y diaria  fijar la mirada en Dios, detenidamente, eso es contemplar , fijar la mirada detenidamente. Cuando alguien fija la mirada detenida mente en algo o en alguien, no se le pasa detalle. Si estamos llamadas afijar la mirada en Dios  no se nos debe pasar detalle. ¿ qué sabemos de Dios? ¿lo que hemos leído o nos han ensañado? ¿ conozco a Dios por experiencia?, Job habló mucho sobre Dios, y solo después haber terminado un proceso tan doloroso como fue el que el vivió, entonces pudo decir: “ahora conozco a Dios, antes solo hablaba de Dios ahora le conozco.

Todo encuentro con el Señor es un encuentro desde la fe, porque sensiblemente no lo vemos, ni lo tocamos, todo  es desde la fe. Pero la fe me da la seguridad de que el está, por encima de mi misma  y de cualquier circunstancia que rodee mi vida.  ¿existe Dios?, lo se por experiencia, ¿ cómo lo pruebo?, la prueba de que existe parte de la actitud con lo que yo le manifiesto. Si Dios invade mi vida, todo en mi debería hablar de EL. 

Mis actitudes revelan la experiencia que tengo de el. 
Para fijar la mirada del corazón en Dios, necesitamos volvernos hacia el. Entrar en lo profundo de nuestro corazón y experimentar que estamos vividas, el nos vive, sor Isabel de la Trinidad diría que estamos habitadas, pero no solo habitadas sino vividas. Dios nos vive. Está rodeando nuestra vida con su gracia, esa es su sabiduría, la fuerza de su misterio irrumpiendo en el nuestro.

Si Dios nos comparte su gracia, si nos la da, quiere decir que somos administradoras de la gracia de Dios, negociamos con la gracia de Dios, con la gracia de Dios lo único que se puede negociar es misericordia. Administremos bien esa gracia porque forma parte de mi respuesta de fidelidad.
Hoy es la fiesta de Dios y la nuestra, que somos su templo. Que abismo de riqueza y belleza es la sabiduría de Dios, pero también que abismo de riqueza y bella es su templo, el templo de Dios, un templo construido con los materiales más caros y más hermosos que tenía: “el Cuerpo de su Hijo”, “todo fue creado por él y para él,

Y en el somos constituidos hijos en el hijo. Ya sabéis con que os rescataron,  no con bienes efímeros, con oro o plata sino a precio de la sangre de Cristo”.
Hoy solemnidad de la Trinidad del año 2012, la misma realidad Trinitaria que irrumpió en la vida creando esa misma vida, irrumpe aquí, en este lugar con la misma fuerza que lo hizo en el primer  momento creacional, cuando existió, el tiempo y comenzó la historia. Hoy irrumpe en cada uno de nuestros corazones que son su templo, hoy es la fiesta contemplativa por excelencia, es nuestra fiesta. La fiesta de Dios y la nuestra. En el corazón de …. ( nombrarlas a todas) está glorificado el Padre, el Hijo y el  Espíritu Santo, desde siempre y para siempre, somos su lugar  favorito para habitar, su templo.

Pidámosle en esta tarde que busquemos siempre su rostro, que nos ayude a caminar por sus caminos, buscando siempre lo suyo, sus intereses, que nos conduzca hacia la santidad, que es simplemente la plenitud de la vida trinitaria en nuestras vidas como cristianas y como consagradas .  Esto es lo único necesario, todo lo demás es tan efímero y pasajero , que dentro de unos años ya nadie sabrá que existimos . Pero todo lo que quede instalado en Dios se prolongará hasta la vida eterna. Rastreemos los caminos de Dios para que nos encuentre amando. Gloria la Padre, la Hijo y al Espíritu Santo