CHARLA REFLEXIÓN
VIERNES 30 DE MARZO – 2012
“Denles ustedes de comer”
Abrimos esta charla o mejor está reflexión en común en un entorno bien concreto, finalizando un tiempo litúrgico muy importante. La cuaresma, es algo más que un tiempo de penitencia, parece que todo el énfasis se coloca en ella. La cuaresma es un tiempo especial para renovar nuestro compromiso con el Señor. En ella actualizamos un camino largo de conversión del ser humano, es un proceso de alianza en cual Dios lleva siempre la iniciativa, de ahí que se manifieste como un camino de conversión.
La palabra conversión es el núcleo central de la espiritualidad de la cuaresma. Todos sabemos que convertirse es VOLVERSE A… “volveos al Señor vuestro Dios porque es compasivo y misericordioso”, así nos dice el profeta y añade “y no se irrita fácilmente”…
Volverse hacia Dios porque es compasivo y misericordioso, es decir, no porque tengo miedo sino porque El me “atrae hacia si”. Ser compasivo y misericordioso, no es tener lastima sino entrar en la realidad más profunda del otro y hacerla mía, vivirla como mía y desde ahí acoger, sanar, apoyar, redimir, rescatar y devolverle su belleza original al otro. Si hay que volverse al Señor es porque el nos atrae desde lo profundo de si mismo: su compasión implica que ha entrado en lo profundo de mi realidad y la ha sumido para plenificarla.
PRIMERA IDEA
Dios es compasivo , ha entrado en mi realidad para plenificarla , para devolverle la belleza original. ¿Cuál es mi belleza original?....
Volverse hacia Dios es reconocerle, si no le reconozco no puedo volverme hacia él. Donde le puedo reconocer. En mi historia personal ¿Dónde está Dios?. ¿Qué lugar ocupa en mi vida? Es el Dios de la Vida que me lleva a la misión o es el Dios de caricatura que me encierra en mis esquemas y me centra en mis criterios. Es la gran lucha del pueblo de Israel en su camino por el desierto. ¿hacia dónde se volvían hacia el Dios de la vida que implicaba riesgo, confianza, fe, caminar en la total desapropiación ( solo entró la nueva generación en la Tierra prometida)? O ¿hacía el becerro de oro, que implicaba seguridad en la lucha contra los otros pueblos, es decir obtención de poder? EL PODER ES EL GRAN OBSTACULO PARA EL DISCIPULO DE CRISTO
Reconocerle implica comprometerme. En el camino hacia la Pascua somos invitados/as a caminar con El. La Nube les seguía de día y de noche la columna de fuego. Dios iba por delante. En nuestro camino de seguimiento de Cristo somos invitados a estar con él, a subir a Jerusalén con El. No existe compromiso sin seguimiento. Porque el compromiso brota del amor y no existe amor sin entrega mutua, sin compromiso de alianza.
SEGUNDA IDEA
Reconocerle para volverse hacia El y
Comprometerse para construir el Reino.
Vamos a unificar estas dos ideas: Dios compasivo, misericordioso.
Un Dios que me atrae para que me vuelva hacia El y me comprometa con su causa.
Han venido a compartir o a realizar esta experiencia de retiro en un monasterio, quiero decir con esto que la visión que les voy a trasmitir parte mas del intentar una vida de intimidad con El que de un proceso teológico concreto no es una clase de teología, aunque implique partir de una verdad teológica como es Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo. .
En el relato de Marcos se dice “vengan ustedes solos a un lugar deshabitado”. Todo proceso de conversión implica un gran grado de relación e intimidad.
Analicemos el texto
Vengan = son llamados, invitados
Solos = con su realidad desnuda, tal cual sin caretas ni máscaras
Lugar deshabitado = en un lugar deshabitado no hay nada, ni nadie. Allí la realidad se muestra cara a cara.
Para seguir a Jesús hay que intimar con El. Cuando se queja de que no le entienden en el fondo está diciendo: “no han entrado en mi verdad, en mi realidad, en mi corazón”. Sin vida de oración no hay cristiano, ni consagrada. La oración es la fuerza del alma para alimentarse y alimentar. Nuestro mundo tiene social mente una comida chatarra: le falta lo esencial, la vida que brota del interior como de un manantial y puede regar de vitalidad, de belleza, de paz, de solidaridad el mundo entero.
La oración es el primer paso para buscar el rostro de quien no llama. Para descubrir que quiere. La oración va más allá. Hay un grito cósmico de presencia que envuelve la vida desde la misma fuerza Trinitaria con la que fue creada. La presencia, ¿dónde está Dios? ¿qué percibo de su presencia?. Experimento que El me envuelve y me lanza ¿Qué seguridades necesito dejar? No me puedo lanzar si voy muy cargado/a, me hundo.
Marcos prosigue en su relato que les busca para que descansen con él. Descansar en él, abrir nuestro ser a ese manantial de Vida inagotable que es un Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Se fueron con él en la barca, ellos solos a un lugar deshabitado. Aceptan la propuesta. Solos, es decir desnudos, a un lugar deshabitado, para aprender a mirar y a mirarse de frente, cara a cara. Para estar con El.
En este mismo entorno y realidad surgen dos posturas frente al gran gentío:
Jesús siente compasión
Los discípulos se agobian y se la quieren quitar de encima. “que se marchen y se apañen como puedan “ .
El lugar está deshabitado y ya es muy tarde: el miedo frente al compromiso paraliza. Implica dejar núcleos cerrados, romper esquemas, abrirse a lo nuevo, dejar que el otro entre etc… las parcialidades y los recintos cerrados son lo opuesto al discípulo de Cristo. Cuando en el nivel que sea se da un grupo sin conexión, con una conexión programada ( si piensan como yo, etc.) un grupo cerrado en el mismo, allí no hay presencia, es imposible que allí se manifieste la voluntad de Dios, no nos engañemos.
Jesús de Nazaret sube a Jerusalén para sufrir la pasión porque su amor al ser humano fue más allá de las mismas murallas de Jerusalén, murió fuera de ellas porque las murallas son símbolos de recintos cerrados y el Hijo del Hombre ha venido a buscar a la oveja perdida (Mt. 18:10-14). No es una metáfora bonita, su oveja perdida es también la nuestra. No estamos invitados a mirar el mundo desde la ventana sino a meternos en la masa y sentir su peso y su dolor (sintió compasión de la gente) y acompañar su camino como testigos creíbles. Este punto es también importante: testigos creíbles . ¿Somos testigos creíbles? .
¿Quién nos vea vivir nos verá coherentes? ¿Qué entiendo por coherencia?. Les invito a que esta respuesta se la den ustedes.
Jesús les responde “denles ustedes de comer”. Sigue la resistencia. No tenemos o no podemos. La comodidad de una parcialidad comunitaria, congregacional, nos puede jugar una mala pasada. Puede ocurrir que sectoricemos la pastoral o los proyectos comunitarios por intereses o por criterios convencionales, esto no es válido en nuestro camino como constructores del Reino.
Cuando Jesús de Nazaret se acerca al ser humano, cuando unge sus ojos, sana sus lepras o detiene su hemorragia no está parcializando la sanación desde la simple dimensión biológica, está entrando en contacto con su misma imagen escondida y distorsionada en lo profundo del alma enferma de quien se le acerca en el camino. De ahí que necesite comer con publicanos y pecadores, busca la belleza en medio de ese bosque interminable de humanidad desintegrada, “porque no necesitan médico los sanos sino los enfermos” (Mc. 2, 17). Cuando exige a sus seguidores, sus discípulos que amen a los que los persiguen y calumnian muestra de lleno que la trasversalidad del amor está en el perdón. Solo desde el amor se puede perdonar y devolver belleza y se puede construir un mundo amable, en el cual podamos mirarnos y descubrir que somos bellos/as.
La comunidad es su Cuerpo, la parroquia es su Cuerpo, es como el centro uterino de donde brota la vida. En ella se fortalece la fe, se vincula por la caridad cada uno de sus miembros y se camina en la esperanza. En el centro está la celebración sacramental que tiene su fuente en la Eucaristía. El Espíritu dinamiza y actúa desde dentro en la vida del cristiano y por lo tanto en la vida de la comunidad. Nos prepara para recibir a Cristo . Es el alma de la comunidad.
TERCERA IDEA
Ser en su Cuerpo un miembro vivo
Descubrir su rostro en el secreto del corazón y en la realidad de una comunidad comprometida
El Espíritu abre nuestro ser a la Palabra. Que es la fuente de donde mana el secreto del cristiano. En la Palabra reconocemos e intuimos lo profundo de Dios, lo que El ha dicho de si mismo, por lo tanto la Palabra nos coloca de lleno en el Misterio de Dios, entrar en el misterio de alguien es entrar en su misma esencia. Cuál es la esencia de Dios?: Dios es Amor. Una comunidad que no se reúne en torno a la Palabra es un cuerpo muerto. La Palabra es viva y eficaz, más penetrante que espada de doble filo. De ahí que una comunidad cristiana sin la Palabra no ha aprendido a amar.
Prepara para recibir a Cristo
Toda acción litúrgica, y muy especialmente la celebración de la Eucaristía y de los demás sacramentos, es un encuentro entre Cristo y la Iglesia. Para que este encuentro sea posible, el Espíritu realiza algunas acciones previas.
En primer lugar, convoca y reúne a los hijos de Dios en una unidad que desborda las afinidades humanas, raciales, culturales y sociales, porque es la unión de todos los hijos de Dios en el único Cuerpo de Cristo. De este modo, constituye una asamblea en la que se supera la división entre «judíos y griegos, esclavos y libres, hombres y mujeres» (Gál 3,28).
Y la acción preparatoria más importante que realiza el Espíritu, es la de suscitar la fe, la conversión del corazón y la adhesión a la voluntad del Padre. r (cf. Sacrosanctum Concilium, 11).
Jesús pide a los discípulos que inviten a la gente para que se siente en la hierba. Los confronta con su misma realidad ¿qué tienen? ¡Cinco panes y dos peces! – Denles ustedes de comer. Es la lucha diaria entre el ser en Cristo, dar lo que somos y el hacer, rodearnos de seguridades que nos impiden entender y ver lo que “el otro/a necesita”. De esta forma convertimos la parroquia, la comunidad en un banco imprevisto de seguridades, bien doctrinales, grupales o sociales.
El organismo interno de la comunidad, su fuerza, es la acción constante del Espíritu que acompaña la vida de cada una de nosotras. Pero esa acción no es un movimiento interno que se suscita automáticamente, no, es la colaboración progresiva de quienes nos sentimos Cuerpo de Cristo.
Jesús reparte los panes a través de los discípulos, se los pasa a ellos para que ellos los repartan a la gente. Ustedes deben ser los que den vida, los que levanten la esperanza, los que tengan siempre una palabra que lleve a Dios. El cristiano, la religiosa, el religioso, si no es signo de vida no sirve para nada, es un ser humano estéril y frustrado.
¿qué alimento proporcionamos?. Alimento chatarra. Con Dios no se juega, la vida de la gracia no es un juego, es el organismo interno de toda la vida cristiana.
Nos adentramos ya en la semana Santa, ese tiempo de gracia para tomar conciencia de nuestra específica consagración. Fuimos consagradas/os para Dios y para la humanidad. La belleza de nuestra vida está en abrir nuestro ser y dejar que vaya brillando hacia fuera la belleza del rostro de Cristo que está impreso en nosotras. Somos consagradas para gastar la vida, una vida que no se gasta por amor no tiene sentido ¿estamos enamoradas de Dios reflejado en el rostro de la humanidad, en el rostro de mi hermana de comunidad, que es Cristo?. Si no somos mujeres enamoradas de la Vida , seremos derrotadas en la vida y por la vida. Todo principio de vida brota del anhelo de ser y de vivir en Dios. Dios en Cristo alimenta nuestra fe para que nosotras podamos alimentar la fe de la humanidad.
Ojala que este día de retiro nos haya ayudado a ver con mayor nitidez el lugar que ocupa en mi vida Dios. El sentido que tengo como miembro o como piedra viva de la Iglesia en una comunidad que busca el rostro de Dios. Con cuantos panes cuento para dar alimento y vida al mundo. Desde donde brota mi experiencia de Dios para ser un signo creíble de su presencia.
