HUMANIZAR LA VIDA III




HUMANIZAR LA VIDA: ESTAR

La belleza de la comunidad


“Luego plantó Dios un jardín al Edén, al oriente, donde colocó al hombre que había formado”. (Gn2, 8ss)

la comunidad es el proceso de un encuentro personal con el Dios de la historia, es el Edén de quines fuimos invitadas a vivir en el y para El. La palabra “jardín al Edén” , evoca en términos alegóricos, lugar privilegiado de encuentro (“el Señor se paseaba al caer de la brisa”, sigue relatando el Génesis) preparado y acondicionado para la intimidad, para el encuentro y la FELICIDAD, hemos sido llamadas a vivir en comunidad para ser felices y hacer felices a las demás.

Equiparar la comunidad al jardín del Edén ( todas sabemos que es un jardín alegórico, está claro) es afirmar que humana, sicológica y teológicamente es lugar sacramental de presencia – encuentro, lugar teológico, afirma la espiritualidad actual. Es un jardín “regalo”, el ser humano ( Adán ) no lo buscó, se lo regaló Yavé, por lo tanto es el mejor jardín , el mejor regalo ( relata el mismo Génesis, “que el oro de aquel país es fino” ( Gn 2, 12 )), al ser humano se le regaló ese jardín.

La comunidad “es el Edén “ regalado por el Señor, donde se pone a prueba la fidelidad o la respuesta a este proceso iniciado por Dios en nuestra vida, con cada una de nosotras ,

En este jardín, en este Edén, el ser humano toca su pobreza y su fragilidad, se encuentra frente a frente con su irresponsabilidad: “¿comiste del árbol del que te prohibí comer? “ (Gn 3, 11) “es que la mujer que me diste …”En este Edén comunitario nos sentimos heridas y a la vez experimentamos las heridas de las demás.

Aprender a asumir las heridas no es fácil, forma parte de este proceso de humanización de la vida.
- ¿Dónde estás? – Dios le enfrenta con su responsabilidad. Y el está escondido, se siente desnudo = herido y tiene miedo

Son los miedos comunitarios ante la irresponsabilidad de una historia personal o comunitaria, no asumida. Asumir y besar con amor nuestras heridas, como heridas del cuerpo de Cristo, nos ayudará a ser más humanas y a entrar en la raíz y profundidad de las heridas de la humanidad-

Los proyectos comunitarios que no parten de esta experiencia de fragilidad son proyectos estériles, condenados al fracaso y a la inercia, donde la teoría se disfraza tanto que nos lleva a pensar en la eficacia de lo programado.

Necesitamos proyectos comunitarios humanos, donde tenga cabida la “experiencia de la caída” y la fuerza de la gracia que eleva y levanta. Proyectos comunitarios donde se puedan tender manos, más allá de simples leyes o formalismos, y sentir el calor, la ternura en la mirada y en el corazón de mis hermanas ( constituciones 138)

Proyectos comunitarios que nos ayuden a vivir la alegría de ser comunidad, más allá de las avenencias o desavenencias, más allá de las simpatías o antipatías ( pero contando con ellas).

Proyectos comunitarios que nos instalen en Dios, desde los peldaños recorridos en el corazón de mis hermanas, en el corazón de la humanidad. Proyectos comunitarios que nos recuerden que estamos vivas, que amamos, que tenemos corazón, que somos el sueño y el capricho de Dios y con esa alegría profunda en el ser entero sigamos dejando “los pedazos de nuestra alma enamorada en el camino” … como los fue dejando el padre Cestac. ¡cuantas heridas besó su corazón! ¡cuanto despojo humano acogió en él!. ¡Cuantas miradas de ternura quedarían dibujadas en tantos rostros con los que se encontró y cuantos corazones sentirían el beso de Dios cuando se encontraban con el padre Cestac.

Necesitamos una vida comunitaria humana y que humanice. Ese jardín de Edén es nuestro regalo, el de Dios a nuestras vidas ( la comunidad) y el de nuestras vidas a la humanidad.


PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL Y EN GRUPO

Primer día
Después de una lectura sosegada y contemplativa del capítulo 1 y 2 del libro del Génesis ( los dos relatos de la creación) hacer en silencio una lectura personal de nuestra vida como proyecto de Dios

Poner o bien en el suelo del oratorio o capilla unas fotos o imágenes de rostros humanos, que reflejen distintas emociones o sentimientos y también fotos o imágenes de manos. . Mirarlos despacio, contemplativamente. Después abrir nuestras manos , sentirlas llenas, cansadas, cargadas de historia, cada cual que intente experimentar como encuentra en esta etapa concreta de su vida sus manos, hacer una oración comunitaria compartiendo esta experiencia, mis manos al servicio de Dios y de la humanidad ¿cómo están?

Segundo día
Después de una lectura contemplativa de los textos citados en la reflexión, que cada una intente dibujar en un papel como ve su interior, es decir , su corazón, es lugar profundo del ser donde solo está Dios y nosotras, nuestra celda interior. Se pueden utilizar lápices de colores etc… después compartir, si se puede , con las demás y hacer una oración de gratitud por ese amor de Dios que va configurando nuestra esencia de mujeres consagras.

Tercer día
En este día después también de una lectura del texto citado en la reflexión intentar besar nuestras heridas, entrar en lo profundo de nuestro ser y acariciar esas zonas que nos duelen y acariciarlas como verdaderas heridas del Cuerpo de Cristo. Como gesto significativo se puede poner un crucifijo más o menos grande y una por una besarlo, dejando un tiempo de silencio prudente, que nos ayude a entrar en clima de oración, entonces cada una que bese las manos de sus hermanas, como un signo visible de que ellas son ese Cuerpo de Cristo .

HUMANIZAR LA VIDA II


HUMANIZAR LA VIDA : SER
Génesis de la vida : el agua


ESQUEMA ( solo para quien deba desarrollar el tema )
La mujer – recapitulación de la vida
La humanización de la consagración: la maternidad un don , ofrecer la vida
Sentirse a gusto en nuestra realidad de mujeres


GÉNESIS DE LA VIDA
En el relato de Gn 2, 6ss.10 se habla de un río que regaba el jardín, en Ap 22,17 habla de un agua de la vida que el vencedor beberá.
Nadie duda ni científica, ni teológicamente que en el primer lugar donde comenzó a existir vida fue en el agua ( los llamados aminoácidos) .

Curiosamente, la composición del líquido amniótico ( liquido de la placenta), que alimenta al feto durante los 9 meses de gestación , es similar a la del agua del mar. Es como si en la mujer quedara concentrada toda la génesis de la vida . como si ella ratificara con su esencia de mujer que la vida es un don. Tanto en Gn 2, como en Ap 22, el agua se extiende y fertiliza.

por nuestra psicología receptora acogemos esa vida allá donde brota y partiendo de nuestra experiencia de mujeres la percibimos porque nuestra esencia la contiene.

Es hermoso saber y sentir desde dentro la vida, sabernos mujeres, amarnos como mujeres, sentir crecer en nuestro corazón la vida.

Durante muchas décadas, se anuló la dimensión sexualizada de nuestro ser de consagradas, la espiritualidad con tono negativo ( recorrió toda la esfera de la vida religiosa), no se puede anular porque es lo que le da plenitud a nuestra consagración. Humanizamos nuestra vida cuando amamos como mujeres integrando la dimensión maternal de nuestro proceso humano. Es cierto que se desarrolla desde un plano diferente al biológico , pero no podemos prescindir de esta dimensión que es la plenitud del ser de la mujer. La maternidad es como la consagración del alma, del ser de la mujer. Le configura para la entrega, para el amor oblativo, le hace participe de la esencia de Dios, que es AMOR y amor hasta el extremo. Nuestra configuración como mujeres es materna – oblativa, nuestra configuración como consagradas es materna – oblativa, donación y entrega hasta las últimas consecuencias.

Es importante aprender a escuchar nuestra propia vida, cada etapa es un nuevo paso de Dios por ella, pero Dios en corazones de carne, no en corazones de piedra. Los sentimientos, las emociones…. Son la expresión de que estamos vivas y tenemos corazón ¿sabemos escuchar nuestros sentimientos, sean los que sean? ¡sin miedo! , vuelvo a repetir, DIOS PASA EN LOS CORAZONES DE CARNE.

EL PASO DE DIOS POR LA VIDA DE DIFERENTES MUJERES

LA SAMARITANA (Jn 4,5-42)
El encuentro
- Jesús junto a un pozo ( agua- pozo) ( tiene sed y está cansado)
· Una mujer samaritana va a sacar agua ( los pozos eran lugar
De citas, la mujer va
Con su propia realidad
Circunstancial )
El diálogo
- dame de beber ( quiere entrar en la verdadera realidad de la mujer: su corazón)
- yo soy mujer samaritana ( la barrera de su realidad – prohibido entrar)
- Si supieras quien es el que te dice dame de beber - ( quiere entrar y confrontar su ser de mujer)
- Dame de esa agua para que no tenga que venir más a sacarla - ( empieza a intuir que algo debe romperse )
- Ven con tu marido - ( le coloca frente a su historia )
- No tengo marido – ( asume que es una historia vacía , malgastó su esencia de mujer)
- Va corriendo a anunciar ( se sintió libre desde dentro, el paso de Dios humanizó su dignidad de mujer) .

LA PECADORA ( Lc 7, 36-50) ( lágrimas. Corazón)
El encuentro
- no hay palabras, solo silencio, lágrimas y besos - ( la mujer no siente en si la vida, se siente aplastada por la vida)
- unción, le derrama perfume – ( utiliza lo mismo con lo cual había seducido a los hombres, pero aquí busca sanación , se siente rota por dentro, no renuncia a su ser de mujer, solo busca un sentido nuevo)

- Jesús se vuelve hacia la mujer – ( solo se vuelve hacia ella y conversa con el fariseo, el amor personaliza, genera sentido de pertenencia )

- Tus pecados te son perdonados ( le coloca en su verdadera dignidad, le libera para que se viva y se goce en su ser de mujer)

MARÍA , LA MADRE DE JESÚS ( Lc 1,26-38)
El diálogo
- alégrate llena de gracia ( era la mujer capaz de contener a Dios )
- concebirás en tu seno y darás a luz un hijo ( tu esencia de mujer germinará)

- ¿Cómo, no conozco varón? – ( humaniza el encuentro, confronta su ser y siente miedo .. se interroga, reacciona como mujer )

- He aquí la esclava del Señor – ( aceptó el plan de Dios y se abrió a su proyecto divino – humano )

- Y el ángel dejándola se fue – ( la plenitud de María radicará siempre en la solidez de su fe )
El ángel se va y comienza a germinar en ella la vida
* el proceso humanizante de maría comienza aquí, tuvo que cambiar esquemas, comenzando por al idea “israelita del Mesías”. Toda joven vivía la esperanza de ser madre de Mesías, con la idea triunfalista que se tenía de el, libertador, y por lo tanto sustentador de poder, rey. Su fe le abre a la confianza en la palabra del ángel pero sus sentidos solo vislumbran una realidad de gestación durante nueve meses, como cualquier mujer, un recién nacido con las mismas necesidades que cualquier bebé y una pobreza extrema como cuna. Como carrera política, unos cuantos seguidores, incultos en su mayoría, brutos y sin entender nada de su vida y misión. Como programa de gobierno, el amor a los enemigos, la otra mejilla, compartir los bienes. Como respuesta, la incomprensión, los deseos de quitarle de el medio, las habladurías: “fueron a buscarle porque pensaban que nos estaba en sus cabales” ( ) . como trono la CRUZ, como compañeros, dos condenados a muerte.

esta fue la realidad que maría guardó en su corazón y que iluminó con la fe. Esta realidad necesariamente humanizó su vida y la hizo , desde dentro, capaz de Dios. De lo contrario habría sido una madre “decepcionada” y decepcionante. Es el peligro de nuestra vida cuando no experimentamos la belleza, la realidad humana de mujeres que encierra nuestro corazón, nos convertimos en mujeres – religiosas decepcionadas y decepcionantes.

El paso de Dios por estas tres mujeres las hizo libres. En la pecadora y en la samaritana restauró su ser de mujeres y les impulsó a ofrecerlo limpio, generoso, desinteresado. En María , la madre de Jesús, en primer lugar u también en las anteriores, dignificó su ser de mujer, tanto que fue capaz de Dios. Es importante la realidad de “esencia”, es decir sentirse mujer desde dentro, deleitarse en la belleza de nuestro corazón.

Desde esta perspectiva vivió el padre Cestac su proceso humanizante. Descubrió la belleza del corazón humano y desde el corazón de María aprendió a amarlo y a respetarlo devolviéndole su dignidad. Nadie concebía que él, un hombre joven, un sacerdote se acercara a las prostitutas, es impresionante la escena donde no llega a tiempo para a tender antes de su muerte a una joven prostituta de 20 años. El padre Cestac, miró y descubrió la belleza del corazón de aquellas mujeres, sintió la necesidad de ayudarles a descubrir esa belleza.
Todo corazón es bello, descubrir la belleza de nuestro corazón de mujeres es como entrar en le proyecto creador de Dios: “vio Dios que todo era bueno”…. ¿Hemos descubierto y mirado la belleza de nuestro corazón?, en él se esconde un rostro, el de Cristo ( el rostro humano de Dios)

HUMANIZAR LA VIDA


LA HUMANIZACIÓN DE LA VIDA


LO DIVINO Y LO HUMANO : EL DIOS DE LA VIDA
HUMANIZACIÓN: SER
HUMANIZACIÓN : ESTAR


Humanizar = generar procesos
maduración de la persona posibilita encuentros


Espiritualidad encarnada , que vivifique nuestro seguimiento de Jesús de Nazaret

Lo Divino y lo humano: el Dios de la vida.

la primera (Gn 1, 1 ss. 2 ) y la última ( Apc 22, 17-30) página de la Biblia son el principio y la plenitud de un proceso. El de la humanización de lo divino y la divinización de lo humano

DESCENDENTE ASCENDENTE
La humanización de lo divino divinización de lo humano

Todo proceso es lineal == lleva hacia…..

Cuando decimos que se bloqueó el proceso o se interrumpió, indicamos que quedó incompleto . Nunca se desanda el camino andado, porque el tiempo no se detiene, ni se atrasa ( solo se atrasan los relojes), el momento presente no vuelve, vivimos por tanto en la novedad del tiempo . Cuando entramos en el proceso de Dios , entonces hablamos del tiempo en clave de eternidad.

todo elemento físico., químico, biológico, humano está en proceso ( un elemento actúa en el otro , produciendo cambio) .

Hasta el momento concreto del principio de la vida, todo era CAOS “la tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo … ( gn 1, 2) . Cuando irrumpe la Palabra = “hagamos, que sea … “, algo se convulsionó en el Seno Trinitario y la potencia creadora de Dios, del Eterno, del Trascendente inicia un proceso donde se da un diálogo que llegará en la plenitud de los tiempo a ser HUMANO ( “al cumplirse la plenitud de los tiempos envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer nacido bajo la ley para confundir a los que estaban bajo la ley”. Gl 4, 4 )

Si recorremos paso a paso el AT, chocamos de frente con un Dios empeñado en amar. Si es cierto que encontramos a un pueblo de dura “cerviz”, no es menos cierto que encontramos a un Dios decidido a darse por encima de todo, incluso hasta humanizarse.

No puede existir proceso humanizante o humanización de nuestra vida sino partimos de este proceso divino – humano de Dios .

ASPECTOS DE LA HUMANIZACIÓN DE DIOS

Un Dios amante ( inicia mi proceso)
Un Dios dialogante ( confronta mi proceso)
Un Dios caminante ( acompaña mi proceso)

UN DIOS AMANTE
La acción creadora es vinculante . en cada ser que nace, en cada vestigio de vida, se está realizando la fuerza creadora de la Palabra = Hagamos … Cuando el Ser de Dios acaricia la esencia humana al crearla, fue le primer momento de intimidad y de presencia, la primera vez que la materia humana se estremeció ante lo divino.

El amor potencia la estructura del ser y le iguala con el amante. Al crear al ser humano Dios le vincula a sí y por lo tanto lo inmortaliza, le hace a su vez participe de su potencia a morosa : “no es bueno que el hombre esté solo “ … primero le invita poner nombre a los animales … pero estos no llenaban su corazón (Gn 2, 18-21) , más adelante le “crea una compañera” Gn 2, 22-24) “esta si que es carne de mi carne y hueso de mis huesos”. A partir de este momento desde la experiencia profunda de sentirse amado y lanzado a amar ( constituciones nº 69) comienza a ser , a vivir y la herida infinita del Amor de Dios ( el amante) será su anhelo más profundo y continuo.

UN DIOS DIALOGANTE
Es simpática la escena en la cual Dios sale al encuentro del ser humano ( Gn 3, 8 ss) Dios siempre sale al encuentro
-“ estaba desnudo y me dio miedo de ti
El amor de Dios confronta la calidad de mi amor humano y la fidelidad o la respuesta – “me dio miedo”---- el miedo es signo de esclavitud , no de libertad.

el proceso humano es un proceso de diálogo, cuando falla el compromiso ( conmigo misma, en primer lugar) me empobrezco y mi proceso humanizante se torna ley, perfeccionismo, rigorismo etc… “tengo miedo y me siento desnuda… atrapada en mis propios límites.
Dios va más lejos y me teje un traje, además un traje a mi medida. (Gn 3, 21)

UN DIOS CAMINANTE ( acompaña mi proceso)
el único traje a la medida de este ser humano empobrecido y aplastado por su límites, será CRISTO
En este proceso humanizante de Dios se realiza también el proceso humanizante del ser humano. Dios toca nuestra esencia y la integra hasta darle consistencia divina, por eso el proceso de seguimiento de Jesús de Nazaret es un proceso de humanización. El traje tejido a nuestra medida nos embellece en todos los estratos del ser.

Este Dios caminante que acompaña mi proceso me pone siempre en actitud de deseo, de plenitud, por eso siempre desearé conocer su rostro - el mismo Moisés deseó verle, conocer su rostro. El rostro humano de Dios será Jesús y el secreto de Jesús será el corazón de Un Dios Padre – Madre.

Este sería a grandes rasgos el proceso divino – humano de Dios

Domingo predicador de la gracia


DOMINGO, PREDICADOR DE LA GRACIA, EN EL VERTICE DE LA HISTORIA



Nos situamos en el año 1186.Palencia se encuentra sumergida en un amasijo de dolor. El hambre azota con fuerza los hogares. La invasión musulmana siembra terror y la libertad está siendo comprada con la vida. Domingo se enfrenta cara a cara con la historia, ha cambiado el fortificado y seguro torreón de Caleruega por el herido e inseguro corazón humano: “no quiero estudiar sobre pieles muertas cuando mis hermanos mueren de hambre”. La nueva realidad que envuelve la vida de Domingo será decisiva en su búsqueda y encuentro con la verdad. La descubre en el rostro del “otro”. Desde entonces verdad, misericordia, compasión darán integridad a su vida y misión.

La historia es algo más que una serie de acontecimientos transcurridos, es la concreción de la experiencia situada en el tiempo, que valoriza el tiempo y nos coloca en diálogo con lo real. En Palencia Domingo vislumbra que la historia tiene corazón humano, que es posible dialogar y caminar con ella. Será su experiencia en el Languedoc la que le confirmará en su decisión, la que le abrirá a un diálogo con la verdad. La influencia cátara es fuerte, y en ese submundo de creencias el rostro femenino tiene verdaderos matices de audacia. Las “perfectas cataras”, las grandes matriarcas de la herejía, mantienen con solidez la fe, son colaboradoras eficaces en la evangelización y promueven enérgicamente su verdad. Una Blanca de Laurac, en cuyo castillo se realizaban las disputas teológicas entre católicos y cataros Guillerma de Tonneins en Fanjeaux, Fabrissia de Mazeroles en Montreal , Esclarmunda de Foix y una larga lista de mujeres que mantenían espiritualmente a los cátaros itinerantes, además dirigían las hospederias de perfectos. Domingo entra de lleno en este mundo, frente a sí encuentra un rostro femenino desvinculado totalmente de la realidad medieval de su Castilla natal, si en Juana de Haza descubrió la solidez de la fidelidad en estas mujeres descubrirá la audacia de esa fidelidad. La energía de las predicadoras cátaras convenció a Domingo, más allá de sus creencias religiosas, de que en ese dialogo con la verdad el rostro femenino manifiesta con fuerza la vida. No es simplemente casualidad que en el proyecto de Domingo las mujeres Cátaras aparezcan dando forma al tiempo y a la misma historia. No es tan poco casualidad que esas mujeres ( convertidas ya de la herejía) sean el núcleo incipiente de la Santa Predicación.

El vértice de la historia del siglo XIII está colocando a Domingo en clave de escucha. “He oído el clamor de mi pueblo”, serán las palabras que Yahvé dirige a Moisés cuando le confirma en libertador del pueblo judío, según nos relata el libro del Éxodo. El clamor de esa porción de la humanidad que caminaba en el sur de Francia, situará a Domingo en la profundidad del corazón de Dios, para desde ahí aprender a escuchar la vida.

Frente a la realidad, Domingo se proyecta como símbolo de la verdad, es decir implica su vida en la tarea evangelizadora y muestra a la sociedad que las conjeturas humanas tienen consistencia cuando orientan positivamente y son capaces de construir humanidad, cuando los valores del evangelio se encarnan en clave de alianza, cuando el otro forma parte de mi realidad y la asumo para plenificarla..

Domingo raya el vértice de la vida, es más integra la vida transformándola en tiempo favorable, tiempo de gracia .10 años de soledad en el Languedoc son suficientes para germinar a lo largo de la historia en la innumerable familia de la Orden de los Predicadores. Ser predicador de la gracia es mucho mas que emisor de palabras o conferencias, o charlas, simplemente el predicador/ora es el forjador de un nuevo estilo, el estilo donde las coordenadas del día a día se manifiestan en los gestos proféticos del hombre que es vivido por el Espíritu
Me gusta leer los relatos en los que se muestra a Domingo irradiando ese equilibrio, esa serenidad, esa ecuanimidad que le convertían en una señal del paso de Dios en la historia . El hombre de Dios abierto a la vida, que hizo de su corazón un hospital de desdichas y fue capaz de proyectar en el tiempo la ternura de un Dios que por amor se hizo HUMANO.

Sor María Ángeles Martínez OP


SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN



Yahvé se ha buscado un hombre según su corazón ( I Samuel 13,14)

Un nombre pronunciado sobre la blanca noche de la eternidad, como una prolongación de su ternura y su misericordia. SACERDOTE SEGÚN EL CORAZÓN DE DIOS, como ese misterio donde la vida cobra forma en el latido oculto de una cruz y un sacrificio.

“Yo, Yahvé, pronuncié tu nombre cuando engendré en la aurora, el destello de mi universal mirada sobre la cálida paz del orbe, y fuiste la partícula escondida en la hendidura de mi corazón, destinada a irradiar amor.

Sellé tu día en el tenue silencio del siempre de la historia, te sembré en el barro caliente del surco de la vida, como patena limpia del sacrificio y de la ofrenda.

Yo recliné en mi mano el tallo de tu espiga, besé la esencia de tu alma y se grabó mi imagen en tu entraña como un sudario de eucaristía eterna.

SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN. Te injerté aquella tarde, cuando la historia humana armonizó lo débil de un pedazo de pan con el eterno sacrificio de la Hostia Santa.

La luna de Nisán, que acarició el Misterio donde se dibujó, como un destello de gloria el secreto del corazón del hombre, descubrió en la fracción de Cristo-Eucaristía la pequeña molécula de tu sacrificio, haciéndote cuerpo y sangre del Cáliz de su entrega.

Entrelacé tus manos con las manos callosas, cansadas, agrietadas por el dolor, del pobre. Coloqué en tus espaldas la fibra más íntima de la humanidad oprimida, y fuiste pan de vida y cáliz de esperanza.

… Y se durmió la noche sigilosa y tranquila, nadie conoce su secreto derramado sobre tu blanca estola, solo mi corazón de Padre que va siguiendo tus pequeñas soledades , sabe que allá en lo escondido del inmenso universo, se encendió con luz indeleble la llama de tu ofrenda. En la aurora del mundo, cuando en la primavera de cada amanecer, vuelvo a acariciar tu alma te descubro: SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN





ESTE ES MI CUERPO

Cuando un ser humano se abre al Misterio de Dios, necesariamente se enfrenta a la realidad no solo de su propia humanidad contingente, sino a la realidad contingente de los demás. Se abre a la fragilidad de su ser, que tiene vida, una vida encerrada en un cuerpo que late, que siente, que ama, que se proyecta hacia la belleza, que es capaz de encontrarse y maravillosamente adquiere la posibilidad de entregarse y de manifestarse como cuerpo que genera vida. Durante muchas décadas de años, el cuerpo fue considerado como el león rugiente del ser, como la sombra oscura de anhelos infinitos que se truncaban frente a pasiones e instintos de una base humana sensible y apetecible. El cuerpo era como la pesadilla reticente de corazones espirituales amarrados al tiempo y a la historia. Es curioso constatar como el ser humano en su proceso de evolución pudo desdibujar tan sutilmente una realidad que salio buena ( por que era y es buena) de las manos de Dios “vio Dios todo lo que había hecho y todo era muy bueno” ( Génesis 1,31).
En el intrincado camino del tiempo, cuando la fragilidad lleve al ser humano a saborear la sequedad del polvo del camino y se quede solo en la conquista de su propia libertad, ese Misterio de Dios que le abrió a la vida le ayudará a redescubrir su propia esencia, “a todos los que lo recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de sangre, ni de deseo de de carne, ni de deseo de hombre, sino que nacieron de Dios” ( Jn 1, 12-13).Desde ese momento el cuerpo pasó a ser templo, lugar de encuentro, acontecimiento teológico de fraternidad universal, donde los hombres y mujeres de la historia han leído su proceso como un proceso de gracia, se han sentido acariciados desde dentro por Alguien que nos dio su Cuerpo como alimento, y su vida como sacrificio. “Porque Jesús , la noche en que iba a ser entregado, sentado a la mesa con sus discípulos, tomó pan y pronunciando la acción de gracias se lo pasó diciendo: este es mi Cuerpo que será entregado por vosotros, haced esto en memoria mía” ( ) Ese cuerpo que ladraba en la noche de los deseos quedó configurado por Jesús como lugar privilegiado de su presencia : “vendremos a el y haremos morada en él” ( ). La profundidad que encierra la carta a los Hebreos nos deja entrever la grandeza de la humanidad que es transformada desde lo peculiar de su corporeidad: “tú, no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo” ( ). La eucaristía muestra tangiblemente que el Amor de Dios quiere entablar un diálogo con aquel proyecto humano que salió de sus manos como una realidad buena y bella. Dándoseme me embellece, acercándose me trasforma , haciéndose mi alimento sacia mi sed y hambre de infinito y mi sed y hambre de entrar en comunión con la humanidad, con la cual aprendí a recorrer un largo camino que llamamos historia. Me parece importante constatar a estas alturas que quizá hemos olvidado con bastante frecuencia que Dios se da para ser compartido, y hemos reducido nuestras celebraciones eucarísticas a meros episodios litúrgicos donde la exactitud de la norma y la belleza de la forma externa en la celebración no nos permiten vislumbrar el verdadero rostro del Cristo que se hace Cuerpo y Sangre invitándonos a entrar en la patena de su entrega para construir con nosotros cenáculos vivos donde entrelazadas las vidas y los corazones podamos dar al mundo frescura , lozanía de Pascua , y con la mirada del alma sepamos descubrir el cuerpo eucarístico del Cristo vivo en el siglo XXI: ese Cristo que sigue sudando sangre en el duro Getsemaní de la injusticia humana . “No, no me deis un Cristo de canto dorados, se me hiela en el pecho…. No me deis un Cristo demasiado lejano, encumbrado en la hornacina de nuestro vivir diario conformista, se desvanece en mi alma/ quiero el Cristo vivo del silencio amante en la fracción del Pan… el Cristo de la vida, el Cristo del encuentro en el corazón del hermano/ el Cristo que vuelve a nacer en el miserable Belén del dolor del pobre… /Necesito al Cristo que hay en ti, el que cada día brota en mi corazón como un impulso nuevo hacia la frontera del amor y la universalidad, el que al rayar el alba se engendra en mi vida como Cuerpo y Sangre que embriaga, hasta hacerme desear ser solo AMOR./ no, no me deis un Cristo de cantos dorados, se me hiela en el pecho “ ( Quiero el Cristo de la Vida. Poesía, M. M ) “Este es mi Cuerpo, haced esto en memoria mía”, acercate a mi ser y deja que pronuncie en ti mi vida, déjame escribir en tu corazón la vida de los hombres y las mujeres , tus hermanos, para que mi Cuerpo prolongado en ellos se manifieste en tu ser con signo de presencia y con matiz de ofrenda.

Carta de una contemplativa a sus hermanos sacerdotes





CARTA DE UNA CONTEMPLATIVA, DESDE EL CORAZÓN DE DIOS, PARA SUS HERMANOS SACERDOTES



¡Ojalá pudiera escribir de verdad desde el Corazón de Dios!, habría entrado ya en la plenitud de la vida y mis palabras, pensamientos, sentimientos y obras serían ya las de Dios. No, todavía me muevo en el ámbito de lo DEMASIADO terreno, pero por un minuto quisiera cree que ya estoy en el Corazón de Dios como mi morada eterna, desde ese sueño de un minuto os escribo esta carta como si ya estuviera en el Corazón del Padre.

Allí estaría no con vosotros sino en vosotros, porque en Dios no existe ni lugar ni tiempo. Estaría en vosotros con la intensidad de Dios y desde esa intensidad acariciaría cada pequeño retazo de vuestro corazón y lo acariciaría según Dios y con El le daría tonalidad de eternidad y caricia de Cielo y fuego de fidelidad.

Desde ese Corazón de Dios os diría que os amo y esa palabra impregnaría vuestro ser con un rostro, el de JESÚS, y daría a vuestro camino aliento de madre y cercanía de hermana.

Desde ese corazón de Dios aprendería a mirar el vuestro a la luz del suyo y el gozo inundaría mi ser al descubrir que tiene trazado un camino y una cruz y un calvario y una mano de Padre que lo acaricia y lo toma y lo exprime sobre la Iglesia con un eco continuo de misericordia: “son sus vidas por la vida de mi Iglesia” … “haced esto en memoria mía”, y al mirar vuestro trigo en la gran patena del mundo, fundido en la única partícula Eucarística de la Cena Santa, dejaría caer un silencio en mi alma, besaría vuestra ofrenda, como besa una madre las entrañas del hijo que ya sale de casa. Y al mirar estas manos con tanto polvo y barro del camino le daría las gracias: “gracias Padre, porque estas manos pecadoras acompañaron por un tiempo las suyas, ahora desde este rincón de la eternidad: GRACIAS PADRE, uno a uno son tu ofrenda eterna, y se acumularían en mi mente los recuerdos, ahora según Dios, con al frescura del primer “hagamos”.

Después como quien espera un asentimiento miraría a María, la fiel, la llena de Gracia, la Madre, la que cada noche había velado vuestros anhelos y sueños, vuestras soledades y vuestros miedos, y me diría muy tierna: “solo te los prestamos, no eran tuyos, son de Jesús y míos”, y otra vez vuestra ofrenda caería sobre mi vida con un peso de víctimas, el peso del amor, de las horas calladas, de la entrega hecha vida.

Desde ese Corazón de Dios me acercaría a la pupila de vuestra alma y desde esa inmensidad le vería totalmente a el, entonces fundida en el silencio de la eternidad escribiría una palabra para que resonara como un eco continuo por los siglos de los siglos: SOIS DE DIOS , con el orgullo de quien siempre os dejó un lugar en su corazón, segura de que la mejor obra es la que realiza Dios y que solo en Dios seréis felices, ya allí en ese rinconcito de Cielo descansaré para siempre y aquellas manos de barro estarán fortalecidas por las vuestras ,cinceladas en el crisol del amor y VUESTRO SER EN DIOS SERÁ MI JÚBILO

La Palabra no está encadenada





Segunda Timoteo 2, 8-13
“la Palabra de Dios no está encadenada”
En el contexto en el cual está escrita la segunda carta a Timoteo , la ley era el imperativo condicionante de un pueblo judío que había ahogado la propuesta de salvación ofrecida por Dios y presentada como opción de vida por Jesús. Pablo se encuentra en una situación difícil de arresto domiciliario y siente que las cadenas solo aprisionan cuando la vida es solo una sucesión de acontecimientos transcurridos , desencarnada y abstraída. La Palabra de Dios no está encadenada
Para Pablo la fuerza de la Palabra será la razón de ser de su vida, “ay de mi si no evangelizo”. En el camino de Damasco, dialoga con la Palabra con tal fuerza que esa misma Palabra se pronunciará sobre su vida con el rostro de Cristo y la comunidad se convertirá para él en el lugar y la fuerza de la predicación.
Esa misma Palabra que interpeló a Domingo y le colocó frente a frente con la miseria y el sufrimiento de la humanidad.
Quisiera remontarme ahora 800 años atrás, y recordar brevemente dos momentos de la vida de Domingo, los quiero centrar en la imagen alegórica de una ventana. La ventana se abre o se cierra, a través de ella se vislumbra algo, un paisaje, un edificio, unos jardines, la ventana nos pone en contacto con nuestros sueños, al abrirla esperamos ver a alguien, algo etc… En Palencia Domingo entiende y escucha esa Palabra encarnada, descubre que las pieles muertas de los pergaminos son la trampa del calculo organizativo de una sociedad desencarnada, Domingo acaba de colocar su corazón en el umbral de una ventana que le abrirá al proyecto de Dios. En Palencia Domingo soñó, soñó con un mundo diferente……. Los 10 años en el Languedoc le ofrecieron el marco de un paisaje todavía solo intuido, las perfectas cátaras son mujeres audaces, ellas sotienen la predicación de los itinerantes cátaros, ( comentar nuestras primeras monjas)
Las monjas somos la ventana por la que Domingo percibe el proyecto de Dios, desde esta ventana irá cobrando forma y contenido la familia dominicana, Domingo abre esta ventana y descubre el paisaje interior de la Verdad de Dios y la verdad de la humanidad, desde esta ventana sentirá la seguridad del camino labrado por la Palabra, una Palabra que le convertirá en el predicador de la gracias, aquel que ha sentido en su corazón el frío de la humanidad y se ha comprometido con ella en la construcción del Reino, porque la Palabra de Dios no está encadenada.
La Palabra está encadenada cuando no es ofrecida como buena noticia, cuando esa Palabra no ha tocado nuestro corazón y lo ha transformado, la Palabra está encadenada cuando le hemos quitado a la historia nombres y rostros concretos limitándolos a estadísticas o índices de porcentajes de pobreza en el mundo, olvidando que globalizar la pobreza es quitarle dignidad al ser humano . cuando nos hemos olvidado de que el mundo llora
La Palabra no está encadenada cuando hemos tocado el vértice de lo posible y hemos encontrado rostros y corazones de hermanos y hermanas. La Palabra no está encadenada cuando creemos en la fidelidad del que nos llamó y por esa fidelidad arriesgamos la vida Recuerdo una frase de nuestro hermano Pierre Claverie “La Iglesia muere de no estar suficientemente cerca de la cruz de su Señor” “”."Se me ha preguntado muchas veces... Vuelve a casa... ¿Dónde está nuestra casa? Nosotros estamos aquí sólo por el Mesías crucificado: por ninguna otra razón, ¡por ningún otro!... Es una cuestión de amor”.

Aun cuando mi sangre fuera derramada ( Flp. 2,18)







AUN CUANDO MI SANGRE FUERA DERRAMADA, ME ALEGRARÍA" (FILIP 2, 18)

Cuando en la lista de posibles colaboraciones para CR encontré este articulo, algo se conmocionó en mi interior y acudieron a mi mente siglos de entrega, años de fe consumada, nombres y rostros de ese sin fín de enamorados/as de la vida que han sembrado la historia de amor, que la han regado con el agua de la palabra rubricada, firmada en el tiempo y en la eternidad. Si, ellos, los mártires, “los que no amaron tanto su vida que temieran la muerte” ( ) Aquellos que peregrinaron al corazón de sus hermanos, los hombres y mujeres de todos los tiempos, y tocaron las zonas empobrecidas, las miserias y los miedos que les esclavizaban. Si Pablo de Tarso hubiese reconocido en los profundo de su corazón que Estaban besaba su ser, cuando dejaron los mantos a sus pies, habría corrido a colocarse a su lado. Tuvo que pasar un tiempo hasta que Pablo saboreó la calidez de aquel beso y se rompieran las cadenas de su verdad: “¿quién eres Señor? ¿soy Jesús a quien tú persigues? .
Hombres y mujeres que han besado nuestro ser con sus vidas, ya no son voz que molesta a quienes no entienden de amor o verdad, son clamor que suena, que vibra, que hace estremecer la tierra reseca regada con su sangre y despierta nuestros oídos sordos y nuestras conciencias dormidas. Ellos nos siguen hablando desde la aldea masacrada de la Alta Verapaz ( Guatemala), desde el altar engalanado de fiesta ( Monseñor Oscar Romero,), desde la universidad que rindió su clase magistral ( Ignacio Eyacurria SJ) desde el silencio de la Trapa que silabea la entrega ( trapenses de Argelia ) desde la palabra profética de Pierre Claveli OP , desde, desde, desde…. cualquier rincón donde el amor se convierta en beso. Cuando Pablo habla a los filipenses de la alegría, ha experimentado muy cerca la fuerza de la cruz, sabe que hace años entró en el sueño de Dios y ha sentido en su ser entero el calor de su cuerpo crucificado . Pablo el hombre de fe, de ojos abiertos y corazón despierto, el apóstol que fue revestido de Cristo, nos invita a la alegría como camino de plenitud hacia el Reino, la alegría que brota cuando hemos convertido la vida en un sueño, el sueño de Dios.
Ellos aprendieron a soñar más allá de lo que el mundo les ofrecía, soñar es lo propio del ser humano, soñar implica arriesgarse a romper módulos conformistas y a trazar fronteras más allá del tiempo y de la historia, soñar no es imaginar un mundo mejor, sino dar la vida por un mundo mejor. Solo sueña quien ama, porque el amor hace de los sueños un proyecto y nos abre el corazón y nos extiende las manos hacia lo imposible, amar y anhelar lo imposible es darle cabida a la eternidad, a la bondad, a la belleza y caminar con la certeza de que somos aquello hacia lo que tendemos, quien tiende hacia Dios necesariamente ha de dar la vida por el hermano/a. Siempre me hizo bien mirar a alguien en actitud orante con las manos extendidas y vacías , manos vacías, sin nada visible y productivo o eficaz, manos cubiertas y rodeadas de tiempo y de historia, manos que reflejan cansancio, ternura, manos que estrujando la vida le dieron sentido y calor, que han llenado huecos y acariciado espacios ilimitados de silencios e intimidades, manos humanas que intentan construir sueños e ilusiones más allá de lo posible e inalcanzable . ¿Soñaba Pablo?. El sueño de Pablo se llamó Jesús de Nazaret.

Unica e irrepetible

SOLEDAD: SOLA O SOLITARIA ?

Cuando se me pidió la colaboración pensé que me resultaría más fácil poder expresar algo que realmente me resulta atractivo, que ha configurado mi vida y que me lleva siempre a una dimensión profunda del ser, que me envuelve en un misterio y me hace pensar en un Dios que es eterno y que me ama ETERNAMENTE.

Dije que me apasiona el tema de la soledad, con ello no quise decir que me guste “vivir sola o me baste a mi misma , o crea en un individualismo configurante”. Ha habido en mi trayectoria humana momentos donde el sentimiento profundo de “estar sola” ha querido bloquear mi proceso como persona, pero creo sinceramente que no sería sincera conmigo misma si redujese la soledad a esos momentos concretos, la mayoría de las veces motivados por una falta de madurez en la adecuación de la realidad.

En primer lugar es importante hacer una distinción entre soledad y sentimiento de soledad. Voy a partir de un pasaje de la Sagrada Escritura sumamente positivo y lleno de un contenido vital para la comprensión de la idea que intento compartir: “Dios el Señor dijo “no es bueno que el hombre esté solo, le voy a hacer alguien que sea una ayuda adecuada para él”. Y Dios el Señor formó de la tierra todos los animales y todas las aves y se los llevó al hombre para que les pusiera nombre. El hombre puso nombre a todos los animales domésticos y a todas las aves y a todos los animales salvajes, y ese nombre les quedó. Sin embargo, ninguno de ellos resultó ser la ayuda adecuada para él. Entonces Dios el Señor hizo caer al hombre en un profundo sueño y mientras dormía le sacó una costilla y le cerró otra vez la carne. De esa costilla, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre el cual la verla dijo: “esta si que es de mi propia carne y de mis propios huesos … Por eso deja a su padre y a su madre para unirse a su esposa y los dos llegan a ser una sola persona. (Gn 2, 18-24).

El ser humano se sintió solo cuando no tenía experiencia del Otro y de los otros. Los animales “no resultaron ser la ayuda adecuada para él”, más allá de que son dominados y utilizados por el mismo. El ser humano puede adoptar frente a la realidad diversas actitudes, pero nunca el poder puede llenar o plenificar. De la adecuación de la realidad circundante con la experiencia profunda de ser único e irrepetible radica la experiencia de soledad, o bien como un valor positivo o como un estado depresivo. De ahí que me parezca importante la distinción entre soledad y sentimiento de soledad.

La soledad forma parte de la realidad integral de la persona humana, es la conciencia profunda de saberse única, irrepetible y con capacidad para ser ocupada. Sin esa experiencia, todavía navegamos en la superficialidad de nuestra realidad y de la realidad de los demás. Se comprende por qué la vida tiene tan poco valor en nuestros días.

De la soledad brota le experiencia del amor, unos versículos anteriores a los referidos, encontramos al ser humano invitado a vivir, “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”… Es invitado a ser, a entrar en la dinámica de la vida para compartirla,: “no es bueno que el hombre esté solo”. Y una frase todavía más significativa que se enuncia en el versículo 25, “tanto el hombre como la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza de verse así”. Estaban frente a frente, creados para encontrarse a partir de su experiencia profunda de soledad, no de solitarios sino de vivientes únicos e irrepetibles (soledad). De ahí que siga diciendo el libro del génesis “que los dos llegarán a ser una sola persona”, así lo traduce la Biblia latinoamericana , y me parece una traducción bastante acertada, respecto a la traducción de “carne” que asumen otras traducciones, llegar a ser una sola persona implica haberse descubierto como son , vuelvo a ser reiterativa, desde la experiencia de unicidad ( únicos e irrepetibles). Por eso creo que la soledad es infranqueable, porque yo siempre seré yo y mi realidad configurante se realizará a partir de aquella invitación a vivir “hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza”. De la aceptación de mi realidad (estaban desnudos) brotará mi conciencia de ser y de ser para el encuentro.

Dije más arriba que la palabra soledad me invita a la profundidad, al encuentro con un Dios misterioso y eterno que me envuelve y me hace entrar en la esfera de lo absoluto. Desde mi experiencia como contemplativa tendría que ir más allá y dejarme interpelar por ese Dios que me atrae irresistiblemente y frente al cual necesito encontrarme desnuda, ahora ya no con la sola frescura creacional del primer “hagamos “, sino con la admirable ternura de un Dios resucitado que compartiendo mi esencia humana me hace sentir amada como ÚNICA E IRREPETIBLE, y desde ahí da a mi soledad categoría de presencia, de encuentro: “todo el que come mi carne y bebe mi sangre habita en mi y Yo en él” .

”La música callada, LA SOLEDAD SONORA, la cena que recrea y enamora” bien entendía san Juan de la Cruz de soledad, con su doctrina sobre las “nadas” intenta llegar al verdadero rostro del ser humano, ese que buscado desde toda la eternidad por Dios debe sentir la desnudez de ser ÉL y la plenitud de saberse en ÉL. El mismo libro del Génesis nos habla de un vestido que confecciona Dios al hombre (Gn 3, 21) para que se vistiera después de haber eleido un camino individualista, con ese traje a su medida, encontrará su verdadero rostro divino en el rostro humano de Dios y en lo profundo de su corazón ya nunca existirá el vacío, la soledad será el punto de referencia para comenzar la locura de una vida vivida a lo divino donde “Él es el que Es y yo soy la que no soy” ( Santa Catalina de Siena).

Vocación contemplativa: un grito a la vida desde la vida


EXPERIENCIA: VOCACIÓN CONTEMPLATIVA ,













UN GRITO A LA VIDA DESDE LA VIDA


De nuevo me acerco las páginas de Testimonio y la verdad que esta vez el tema me resulta más “accesible”. Mi experiencia como dominica contemplativa se puede resumir en el título que encabeza este artículo: un grito a la vida desde la vida. ¡Atrevido! Si tenemos en cuenta que las categorías humanas en las que nos movemos , como sociedad del siglo XXI, ha desvalorizado casi completamente, el término vida, se le ha dado un valor relativo y en función de lo productivo de esa vida. Quiero aclarar que esta visión puede estar condicionada , y de echo lo está, por la trayectoria de los años que viví en Europa, donde nací (España), crecí y realicé mi vocación contemplativa hasta el año 1998 en el que llegué a Chile. Por lo tanto es una visión muy occidental y con una problemática que quizá aquí se manifieste en menos escala.
Los años, que en épocas pasadas dieron a la existencia coherencia hoy son una carga pesada para la sociedad, la ancianidad es una sombra, una pesadilla difícil de alejar, no marca peldaños de poder ni de dinero, solución, EUTANASIA: sucedáneo neurótico del miedo al deterioro físico y a la muerte.
Muy lejos queda también la sociedad que celebraba la vida ante la llegada al hogar de nuevos hijos. ¡Curioso! La libertad de la mujer centrada en una píldora: sucedáneo empobrecido de una revancha contra el machismo.
Con estos parámetros sociales afirmar que la vocación contemplativa es un grito a la vida, cuando esta se desenvuelve, como vulgarmente se dice, “dentro de cuatro paredes” no es una realidad a primera vista muy elocuente.
Partiendo de mi propia experiencia y la de mis hermanas con las que he convivido en los 22 años como dominica contemplativa, puedo afirmar que el llamado casi siempre ha partido de una experiencia y de un encuentro con la vida.
En los albores de la adolescencia, cuando soñar resulta fácil, al ir intuyendo la perspectiva de mi vocación viví la experiencia de la totalidad, la necesidad de acariciar el mundo y hacerlo mío, sonreír con los que sonreían y llorar con los que lloraban. Cuando el encuentro con la vida ha ido transformándose positivamente, en el corazón de la contemplativa ha brotado el gozo, la alegría y el deseo de entregar lo mejor de si misma. Quiero afirmar que voy a centrarme más en la parte humana que envuelve el llamado. Todos o casi todos los que tenemos acceso a esta revista somos consagrados y a todos nos consta que la vocación parte de una elección divina y que sin esa elección no habría sido posible ni el primer paso, ni todos los restantes. Quizá olvidamos con frecuencia la realidad humana que envolvió nuestra vocación. Cuando la vocación se idealiza demasiado, se espiritualiza en extremo, existe el peligro de no vivirla sino de manejarla y la vocación o se vive o se pierde. “Tienes paciencia en el sufrimiento: has sufrido por mi nombre sin desfallecer, pero tengo contra ti que has perdido tu amor de antes” ( Ap 2, 3-4). El primer amor se entibia cuando se olvida el elemento humano que lo configura. El elemento divino siempre está, la elección es para siempre, Dios no se arrepiente, sus dones son irrevocables. Soy yo quien camino hacia él sabiéndome vasija, si desconozco mi barro nunca tendré conciencia de que esta vasija esta llena o tiene capacidad para estarlo.
En el inicio de la vocación religiosa, cuando comenzaba a balbucir las primeras sílabas de este maravilloso albafeto, encontré una frase que definió para siempre mi vocación , la escribió una dominica contemplativa fallecida hace bastantes años, madre Teresa de Jesús Ortega, del monasterio Madre de Dios de Olmedo ( Valladolid, España), decía así: “te busqué a TI porque me llamaban ellos”. Intentaba explicar el por qué de su vocación contemplativa confrontando su impotencia frente al grito de vida reflejado en esa humanidad doliente que la necesitaba y la Omnipotencia de Dios que desde el silencio haría fecunda su entrega. Porque el campo de acción de una contemplativa es el corazón de la humanidad, donde el rostro humano del pobre o del rico, necesita el mismo traje, el traje del AMOR. Es talla única y tiene como medida : UN MADERO: “cuando yo sea levantado en alto atraeré a todos hacia mí” ( Jn 12, 32) UN CRUCIFICADO: “la vida nadie me la arrebata, la doy yo voluntariamente” (Jn 10,18 ) y un PAN PARTIDO Y COMPARTIDO: “ el pan que yo les daré es mi carne para la vida del mundo” (Jn 6, 51). Más tarde aprendí a definirme como contemplativa, como una mujer que ama la vida y se siente impulsada a dar vida porque tiene un corazón feliz.
La esencia de la vocación contemplativa está en ser lo que es , decía Pablo VI: “vosotras sed lo que tenéis que ser y el Señor se encargará de que los muros de vuestros conventos sean de cristal”. La contemplativa es portadora y generadora de vida sin más armas que la oración y el silencio, segura y confiada que la oración, el canto, la liturgia, el estudio, la vida común, el trabajo son un canto a la vida cuyo instrumento musical ha de ser afinado cada día con notas y compases de amor y fidelidad, que el PRINCIPAL COMPOSITOR ya tiene definidos en su partitura, para que en todos los rincones del mundo se pueda escuchar y adquirir su melodía. Es gratis porque ha sido compuesta con la entrega y destinada a generar felicidad, que no es sinónimo de vida fácil, sino de esperanza. Muchas veces en medio del dolor y de la prueba hay que seguir gritando que la oscuridad tendrá amanecer: “grita lleno de gozo pregonero que traes noticias buenas, se rompen las cadenas y el sol de Cristo brilla esplendoroso” ( himno del oficio coral)
Acabo esta aportación afirmando que no es utópico asegurar que la contemplativa tiene un corazón feliz, no puede no tenerlo, el contacto con Dios ha humanizado su ser y ha divinizado su mirada, por eso puede contemplar el horizonte sabedora de que su vasija es frágil y quebradiza pero está en las manos del mejor alfarero, no necesita la aprobación y el asentimiento utilitarista de la sociedad, sólo darse y esa entrega la hace inmensamente feliz. Ha empezado a respirar a Dios con perfume humano. Como dominica la experiencia de Dios se fragua en la vida común, la comunidad cataloga la profundidad y la generosidad de mi vida, convirtiéndose en un báculo común donde todas tenemos nuestro punto de apoyo. Me gusta definir la comunidad como lugar de encuentro, de acogida y de perdón. Lugar de encuentro porque en ella hemos sido llamadas a compartir la Vida que es Dios. Lugar de acogida porque esa Vida la cuidamos, la acogemos todos los que formamos la comunidad y juntas la construimos. Lugar de perdón porque en más de una ocasión cada una somos el “hijo pródigo”, otras veces el “hijo mayor” y siempre debemos luchar por adquirir el rostro misericordioso del Padre.
Desde mi propia verdad puedo afirmar que me siento en camino, creo que realizada como mujer y como consagrada, intentando alcanzar la meta. La experiencia de una muerte que es vida marcó en una época de mi historia toda la trayectoria de mi existencia y me liberó para amar. Libre para amar, consagrada para ser pan partido porque Dios vale la pena. Ahora que acompaño más de cerca de mis hermanas menores ayudándoles a descubrir las primeras sílabas del alfabeto que tendrán que aprender y practicar toda su vida, he descubierto la riqueza de ese santuario secreto que es cada corazón humano y el valor de la vida entregada para que tengan vida: “si dejas los pedazos de tu alma enamorada en el sendero que dulces mensajero, que hermosos, que divinos son tus pasos” ( de un himno del oficio coral).
Unos meses antes de mi ingreso en el monasterio, allá por los años 80, visité a la comunidad en una determinada ocasión, en el trayecto hacia el monasterio, en unos muros contiguos al mismo había unas inmensas pintadas con el siguiente texto: “parásitos de la sociedad” .No me causó el menor impacto porque entendí que partía de gente condicionada por ambientes hostiles a todo lo religioso. Pero a lo largo de mi vida consagrada he vuelto muchas veces sobre esa frase, no por dudas sino por un cuestionamiento personal de fidelidad que me ha llevado a la conclusión de que, efectivamente, en el momento en el cual deje de ser feliz, cuando pierda el gozo por mi consagración, cuando quiera adquirir parámetros de eficacia, basados en justificaciones inútiles, cuando no sepa mirar el futuro más allá de las apariencias y con miedo, automáticamente me habré convertido en un parásito de la sociedad.
La vocación contemplativa implica asomarse sin miedo y sin rechazo a la vida, ser capaz de sentir en el ser calor humano y con brazos inmensos acariciar el tiempo y la historia como lugar privilegiado de encuentro y de presencia, entonces cada día es BETANIA, se vuelve a romper el frasco y a derramar el perfume un año, diez años, veinte años, cincuenta años, la vida entera, el tiempo pasa a ser acontecimiento teológico y la contemplativa sin perder su esencia queda instalada en el corazón de la humanidad. Esta experiencia es la que llevó a Teresa de Lisieux a descubrir que su vocación era el amor y que el centro de ese amor se encontraba en el corazón. “En el corazón de mi madre la Iglesia yo seré el amor“. (Teresa de Lisieux, historia de un alma) . “Pasar por la vida haciendo el bien, rasga el viento con la sonrisa en los labios y en el corazón, pasar como una tenue centella sobre le dolor de la humanidad con las manos repletas de amor y dejar una estela de Dios como única herencia de mi paso. Pasar como se pasa la tarde, preñada de silencios , de anhelos, de esperanzas, de viejas soledades, dejar que la mirada sólo llamee tu presencia . No quiero más recuerdo que una canción de paz, allá en la pequeña aldea de mi pueblo, junto al chopo solitario, no quiero más recuerdo que la sombra de mi cuerpo inclinada bajo tu Sagrario, en la serena intimidad del claustro y un letrero grande, tan grande como tu misterio, desplegado sobre el corazón del mundo, que proclame a los cuatro vientos: no fue nadie sólo pasó por la vida haciendo el bien”( Soneto del recuerdo. M.M ) .
Partiendo del concepto de “vida útil”queasume nuestra sociedad y que expuse al comienzo esta colaboración, queda claro que la primera experiencia que se le debe presentar a las jóvenes que piden compartir nuestra vocación como proyecto de vida, es la de la gratuidad.

Desde ese sentido de gratuidad, de la eficacia que no se mide por lo que produce sino por el amor que configura , da libertad y coherencia, que no huye del futuro sino que se lanza al futuro con la seguridad de quienes se sienten profetas de los tiempos nuevos, tiempos difíciles , sin duda, tiempos de acoger y construir, de caldear las cenizas para que puedan prender las nuevas generaciones, de trabajar con paciencia para que la higuera produzca los frutos esperados, los frutos de los tiempos futuros, los que el Espíritu hará germinar en esas nuevas experiencias de vida que supone cada vocación que llama a la puerta de nuestro monasterio.
La experiencia vocacional es una problemática en una gran parte de la vida consagrada a nivel mundial, los tiempos han cambiado y debemos aprender a intuir la presencia del Espíritu, porque “ el Espíritu sopla donde quiere y oyes un ruido pero no sabes de donde viene ni a donde va” (Jn 3,8) , este es el reto de la vida contemplativa, escuchar le murmullo del Espíritu y poder decir que no sabemos de donde viene ni adonde va pero queremos dejarnos conducir por El

Sor María Ángeles Martinez Moreno
Dominica contemplativa
Monasterio Inmaculada de Atacama ( Copiapó)

La sorpresa de ser mujer


LA SORPRESA DE SER MUJER


No pretendo desarrollar esta pequeña aportación dándole un matiz marcadamente feminista, en la acepción de la búsqueda liberadora de un feminismo que solapadamente proyecta compensaciones únicamente en el sexo, creo sinceramente que a esas “actitudes” no se les puede llamar con propiedad “feminismo”. Al titular este articulo como la “sorpresa de ser mujer”, únicamente quiero sentirme libre para expresar y sentir como mujer y como consagrada la alegría por la vida. Es cierto, el rostro de muchas mujeres está marcado por el peso de una historia que no acaba de ver en la dimensión femenina de la humanidad valores capaces de ofrecer autonomía, seguridad, tenacidad y sobretodo igualdad y dignidad. Rostros que han cubierto su tez materna al precio de la humillación, del abuso, del desprecio del rebajamiento hasta hacerlas sentir y pensar como “meros objetos”. Rostros que nunca han sentido mas calor en su cuerpo que el olor penetrante del alcohol en un agresor sin más derecho de propiedad que la que le ofrece una alianza en la nunca existió el amor. Tantos rostros de mujer heridos que cubren nuestro horizonte humano como el grito silencioso de quienes necesitan descubrir y sentir su dignidad. Creo que sería un ultraje y una profanación a la historia y a la humanidad olvidar y pasar por alto esos rostros y esas historias que triste y desgraciadamente ocupan un espacio importante en nuestro recién estrenado siglo XXI.
Más allá de esta malformación histórica un dato que me parece extraordinariamente bello. Todas las leyendas, mitos, culturas y tradiciones ancestrales presentan el “agua” como símbolo de vida, de fecundidad, de purificación. Según la mitología griega los seres humanos nacieron de las aguas ( de la unión de Climente, una de las Oceánidas con Urano). El agua es como los brazos de la madre que acogen, purifican, armonizan y dan fecundidad. Dentro de los grandes arquetipos de la humanidad el agua simboliza la fecundidad y la feminidad. El agua fertiliza y genera vida.
Ya nadie duda ni científica ni teológicamente que en el agua se formaron las primeras células orgánicas vivas,los llamados “aminoácidos”, que darían lugar más tarde al ácido ribonucléico (ARN) ya al ácido desoxirribonucléico ( ADN) portador de la clave de la herencia genética. (Antropología filosófica. Carlos Valverde. Editorial Edicep. ). Biológica y científicamente está comprobado también que el líquido amniótico ubicado en la placenta, que envuelve al feto durante los nueve meses de su gestación tiene una composición similar a la del agua del mar.¡ Es algo tan maravilloso!, es como si toda la “génesis” de la creación se encontrara unificada en la capacidad materna de la mujer. Como si la historia diese a la mujer la verificación de la existencia. Desde esta perspectiva todavía es más sorprendente ser mujer, sentir la vida y amarla desde dentro, desde mi ser de mujer, desde mi contextura biológica, sicológica, síquica y religiosa.
Los Santos Padres, utilizan una imagen muy expresiva para explicar el sacramento del bautismo. Ellos hablarán de la pila bautismal como el “útero materno” de la iglesia en la cual purificados por el agua nacemos a la vida de la gracia.
El agua aparece en todo contexto como unificadora, purificadora y portadora de vida, en este proceso creacional donde todo adquiere un rostro materno.
La historia nos ha comprado como mercancía barata a un precio muy alto: nuestra capacidad de mujeres al servicio de la muerte ( aborto, píldora del día después etc… ) Nos ha fabricado en el subconsciente cementerios interminables de conciencias rotas para seguir ofreciéndonos a la sociedad como mera mercancía barata al servicio del placer. Necesito ratificar la sorpresa y la alegría de ser mujer, de sentir latir en mi realidad de consagrada el aliento humano de este mundo que camina conmigo, ese calor humano de los rostros humillados de tantas mujeres engañadas y utilizadas, para devolverles no solo dignidad humana sino el brillo y el esplendor de mujeres libres al servicio de la vida