SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN
“Yahvé se ha buscado un hombre según su corazón ( I Samuel 13,14)
Un nombre pronunciado sobre la blanca noche de la eternidad, como una prolongación de su ternura y su misericordia. SACERDOTE SEGÚN EL CORAZÓN DE DIOS, como ese misterio donde la vida cobra forma en el latido oculto de una cruz y un sacrificio.
“Yo, Yahvé, pronuncié tu nombre cuando engendré en la aurora, el destello de mi universal mirada sobre la cálida paz del orbe, y fuiste la partícula escondida en la hendidura de mi corazón, destinada a irradiar amor.
Sellé tu día en el tenue silencio del siempre de la historia, te sembré en el barro caliente del surco de la vida, como patena limpia del sacrificio y de la ofrenda.
Yo recliné en mi mano el tallo de tu espiga, besé la esencia de tu alma y se grabó mi imagen en tu entraña como un sudario de eucaristía eterna.
SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN. Te injerté aquella tarde, cuando la historia humana armonizó lo débil de un pedazo de pan con el eterno sacrificio de la Hostia Santa.
La luna de Nisán, que acarició el Misterio donde se dibujó, como un destello de gloria el secreto del corazón del hombre, descubrió en la fracción de Cristo-Eucaristía la pequeña molécula de tu sacrificio, haciéndote cuerpo y sangre del Cáliz de su entrega.
Entrelacé tus manos con las manos callosas, cansadas, agrietadas por el dolor, del pobre. Coloqué en tus espaldas la fibra más íntima de la humanidad oprimida, y fuiste pan de vida y cáliz de esperanza.
… Y se durmió la noche sigilosa y tranquila, nadie conoce su secreto derramado sobre tu blanca estola, solo mi corazón de Padre que va siguiendo tus pequeñas soledades , sabe que allá en lo escondido del inmenso universo, se encendió con luz indeleble la llama de tu ofrenda. En la aurora del mundo, cuando en la primavera de cada amanecer, vuelvo a acariciar tu alma te descubro: SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN
“Yahvé se ha buscado un hombre según su corazón ( I Samuel 13,14)
Un nombre pronunciado sobre la blanca noche de la eternidad, como una prolongación de su ternura y su misericordia. SACERDOTE SEGÚN EL CORAZÓN DE DIOS, como ese misterio donde la vida cobra forma en el latido oculto de una cruz y un sacrificio.
“Yo, Yahvé, pronuncié tu nombre cuando engendré en la aurora, el destello de mi universal mirada sobre la cálida paz del orbe, y fuiste la partícula escondida en la hendidura de mi corazón, destinada a irradiar amor.
Sellé tu día en el tenue silencio del siempre de la historia, te sembré en el barro caliente del surco de la vida, como patena limpia del sacrificio y de la ofrenda.
Yo recliné en mi mano el tallo de tu espiga, besé la esencia de tu alma y se grabó mi imagen en tu entraña como un sudario de eucaristía eterna.
SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN. Te injerté aquella tarde, cuando la historia humana armonizó lo débil de un pedazo de pan con el eterno sacrificio de la Hostia Santa.
La luna de Nisán, que acarició el Misterio donde se dibujó, como un destello de gloria el secreto del corazón del hombre, descubrió en la fracción de Cristo-Eucaristía la pequeña molécula de tu sacrificio, haciéndote cuerpo y sangre del Cáliz de su entrega.
Entrelacé tus manos con las manos callosas, cansadas, agrietadas por el dolor, del pobre. Coloqué en tus espaldas la fibra más íntima de la humanidad oprimida, y fuiste pan de vida y cáliz de esperanza.
… Y se durmió la noche sigilosa y tranquila, nadie conoce su secreto derramado sobre tu blanca estola, solo mi corazón de Padre que va siguiendo tus pequeñas soledades , sabe que allá en lo escondido del inmenso universo, se encendió con luz indeleble la llama de tu ofrenda. En la aurora del mundo, cuando en la primavera de cada amanecer, vuelvo a acariciar tu alma te descubro: SACERDOTE SEGÚN MI CORAZÓN
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