LA LÁMPARA ENCENDIDA
DE LA MADRE”
“Junto a la
tumba de Jesús, la única
lámpara encendida es la esperanza de la Madre, que en ese momento es la esperanza de todo el mundo ( Papa Francisco a las religiosas benedictinas Camaldulenses, en el Aventino, Roma)
No sé si esta meditación
se ajusta a lo que se había programado, pero es lo que he discernido a la luz
de la oración y que durante días ha sido
como la música de fondo en estos días previos a la celebración de la Inmaculada.
Voy a intentar
desarrollar esta imagen de “la lámpara de la esperanza de María junto a la
tumba.
LA palabra tumba, viene del
latín “tumba” y esta del griego “tymbos” que significa “montón de tierra”… por lo tanto de vida; la tierra es lugar
donde la semilla germina. La tierra, el campo, es portadora de esperanza, se
espera que en ella crezca la vida…
Quedémonos
con estas tres palabras:
TUMBA…. No es sinónimo de muerte sino de
vida
MONTÓN DE TIERRA…. Donde germina la vida
LAMPARA ENCENDIDA…. La esperanza que
alumbra la fe de la Iglesia
Vamos a intentar
adentrarnos en el texto del Génesis 1,1ss.. “ la tierra
era caos y confusión; oscuridad cubría
el abismo y un viento de Dios aleteaba
sobre la superficie de la tierra”..
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· Caos
significa abismo oscuro , masa de materia sin forma
Abismo
significa, sin fondo, profundidad sin fondo.
Si hacemos un paralelismo,
la vida surgirá de otro “caos”, el caos profundo del pecado, un pueblo que
caminaba en tinieblas, en el abismo de la infidelidad es fecundado en el
vientre de una mujer…en el caos
existencial la vida fue y el Espíritu fecundo esa vida y le dio forma : la del
HIJO, “todo fue creado por El y para El”…
Qué lugar ocupa María aquí?, Veamos la cita de
Proverbios 8, 22 ss …”Yave me creo primicia de su
actividad, antes de sus obras antiguas, desde la eternidad fui formada , desde
el principio, antes del origen de la tierra… (leer cita completa) Proverbios 8, 34-35 . Eclesiástico
24, 3ss. Dentro del proceso creador de Dios estaba la Madre, aquella que
sería capaz de contener la LUZ que es Cristo, la forma que desalojó para
siempre cualquier caos o ausencia de presencia y de belleza.. La tradición
relaciona metafóricamente estas citas de los libros sapienciales que hemos
leído, con María .
La belleza de la
creación lleva la imagen del Hijo concebido en el seno de María por eso en ese
instante creador irrumpe como jugando con el tiempo la
figura “predestinada de María”, es la primera lámpara encendida junto a la
tumba de la nada, el caos y el abismo. Allí está Ella, en ese todo de Dios
estaba contenida la MADRE, como la soñadora de Dios, la mujer del sueño de Dios
que cargó sobre su corazón de Madre el sueño frustrado de la humanidad para
darle color de eternidad, para acompañar un camino que ya no tendrá más retorno
que el corazón del Padre.
El ser humano aparece
en Génesis 2 formado del polvo de la tierra, (la tierra
lugar de germinación, el ser humano como ser en germinación) e insufló en sus
narices aliento de vida y resultó un ser viviente. Un ser humano sacado del
polvo de la tierra (tumba: montón de tierra) que no podrá superar por sí mismo,
el abismo y el caos de su primera fragilidad que empañará la belleza de la
imagen de Dios en él…., ahí está Ella en esa imagen tan bella de Proverbios “quien me encuentra,
encuentra la vida”, porque como
indica también bellamente Eclesiastés 24, 8 : “entonces el creador del universo
me dio una orden ,el que me había creado me hizo plantar la tienda y me dijo:
pon tu tienda en Jacob.
1. La primera lámpara encendida de la esperanza de María, se vislumbra en
este primer hagamos donde la Palabra irrumpe como fuerza
creadora, la sabiduría como fuerza recreadora,(el Espíritu que fecundó el seno de María como una prolongación
de la fuerza fecundante creadora... “el Espíritu aleteaba sobre la faz…) en el
apocalipsis se retoma esta idea “ el Espíritu y la Novia dicen Ven…” es como el
grito cósmico y desgarrador de un anhelo incontenible del Amor Trinitario que
plasma en esa Sabiduría creadora, en la figura de María el concierto sinfónico
de todas las fragilidades , “una espada de dolor te traspasará el alma” y todas
las fidelidades “porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mi” y el caos y
el abismo se transformar en lugar habitado por la Belleza.
“Pon tu tienda en Jacob”..
el camino de retorno hacia la belleza esencial del ser humano pasa por el seno
de María, “alégrate llena de gracia, el
Señor está contigo concebirás y darás a luz un hijo que se llamará Hijo del
Altísimo ” ella vislumbra el gozo desde la puerta de la fe que es la invitación de Padre para acoger en
su seno a la Palabra, como esa nueva tienda del encuentro, donde el Santo de
los Santos arranca de la tumba y del abismo lo que estaba perdido…. Ahí está la
lámpara encendida de la fe de María “he aquí la esclava del Señor, hágase en mi
según tu palabra”… y desde entonces siempre habrá en las tumbas del dolor
del mundo una lámpara encendida, la de la MADRE.
2. La segunda lámpara encendida de la
esperanza de María es la Encarnación donde el Verbo inicia
con el ser humano su primera fiesta de gala:
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( Ambos se han vestido el mejor traje, el Verbo el traje
de la misericordia del Padre y el ser humano el único traje de hechura
única: la IMAGEN DEL HIJO)
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la fiesta de la misericordia del Padre, que miró la humillación de su Esclava y en ella recreo y restauró la vida. El vientre de María se hizo fecundo y la plenitud de la vida se hace historia…el seno de María se convierte en la lámpara de la fe del Pueblo de Israel….el Mesías de las promesas viene como la mejor sorpresa de Dios, la que nos hará tener identidad de humanidad FELIZ (la palabra feliz viene del latín felix y significaría fecundo) así feliz vendría a ser una humanidad “fecundada por el Espíritu” como ese Espíritu que aleteaba sobre la faz de la tierra, ese Espíritu que dio aliento de vida al ser creado de la tierra , ese Espíritu que fecundó el seno de María y ha esparcido por el mundo las semillas del Verbo….
Siempre la lámpara de María iluminando, como templo
del silencio sin el cual no germina la Palabra, su lámpara siempre encendida
nos enseña a tener abiertos los oídos del alma para escuchar las
vibraciones del Verbo y la voz del
Espíritu como suave brisa. Ese silencio
que invadió “la faz de la tierra cuando la Palabra Omnipotente se lanzó” y se
quedó para siempre
En la cita de Lucas 22, 7 ss.
Se habla de una sala donde se celebrará la pascua de Jesús con sus discípulos.
Es una sala grande bien dispuesta, es decir preparada para la celebración, en Proverbios 9 1ss. Habla de la sabiduría
que se ha construido su casa, ha preparado la mesa y ha mezclado el vino para
invitar a quienes se sienta inexperto.
Una sala grande en Lucas y una mesa
preparada en Proverbios….En Lucas Jesús va a dejarnos para
siempre su Cuerpo y su Sangre como sacramento y banquete…junto a unos asustados
discípulos que hundidos en el abismo del
miedo y el desaliento, de la duda y la oscuridad frente a la misión de un
Maestro que no entienden…. En proverbios un banquete
preparado para quienes viven en la indiferencia y en los superficial…dos
salas y dos banquetes, y como línea
trasversal la imagen de María;
María
es la sala grande por excelencia, el seno de María es la sala de la
celebración, del éxodo de Dios, donde la carne y la sangre del Hijo tomaron
forma y calor humano; la Sangre de Cristo y su Carne son inseparables de la de
la Madre, Ella se dejó acariciar 9 meses por el calor de la presencia del Hijo
que fue tomando del cuerpo de la Madre su cuerpo y su sangre.
El cenáculo del ser de la Madre es la sala
donde Cristo parte y reparte su cuerpo,
es el primer donde el Verbo se partió y se repartió al salir del Seno del
Padre, allí será para los discípulos después de la muerte de Jesús la lámpara que les abrió los oídos del corazón al ruido del Espíritu cuando,
atemorizados tenían bloqueada el alma
por el miedo y la incertidumbre de un futuro incierto…la sala donde la Iglesia
vuelve a vislumbrar la subida a Jerusalén alumbrados por el calor de la lámpara de la
Madre
3. La tercera lámpara encendida de la
esperanza de María, el pan partido y compartido del Hijo,
de la mano de María; la sala preparada para que bebamos desde su misma esencia
del cántaro de Agua Viva iluminados por
la lámpara de la esperanza de María y
sin miedo podamos proclamar la vida que surge de la tumba vacía en la mañana de
Pascua.
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La cita hace alusión a un cántaro de agua que lleva el
hombre al cual deben seguir para llegar al lugar donde prepararán la Cena
Pascual
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Aunque parece ilógico
que en adviento hablemos de resurrección tiene una conexión profunda con la
realidad que estamos comentado…la lámpara encendida de la esperanza de María. Lucas 24, 1ss. “no las creían, las
primeras testigos de la resurrección no fueron tenidas en cuenta”…pensaron que
eran desatinos.
Y allí junto a la tumba vacía la lámpara
encendida de la Madre, anunciando que su vientre no fue estéril, que la
esperanza de Israel surgiría del umbral profundo como la luz que ya no tiene
ocaso. La tumba vacía es el espacio contemplativo de María, la prueba de que
las promesas de Dios se habían cumplido,
porque al cumplirse la plenitud de los tiempos “envió Dios a su Hijo
nacido de una mujer”…
La
resurrección pone al descubierto el corazón del Padre y las entrañas fecundas
de la Madre, es el signo de que para Dios nada hay imposible. María acompañó el
amanecer primigenio de la humanidad que comenzó en Nazaret, se hizo historia en
Belén, se fraguó en Jerusalén, para despuntar al tercer día con un fuego que ha
ido quemando irresistiblemente a quienes desde las esquinas del tiempo nos
hemos sentido invitados a compartir su suerte, los cojos y los lisiados de los
caminos que abrazados a su sueño nos sabemos miembros del Cuerpo del Galileo,
iluminados por esa lámpara de la esperanza de la Madre, que desde entonces ha
convertido a María en la Mujer de los tiempos nuevos.
4.
La
nueva lámpara encendida de la esperanza de María, es la
fuerza renovadora que irrumpió de la tumba y la dejó vacía para siempre.
Vacía para siempre…
hago notar esta idea porque ante las situaciones de
fragilidad y pobreza podemos olvidar que la lámpara sigue luciendo y que 50
años de historia solo tienen un camino de resurrección. Ahora nos toca
seguir siendo nosotras lámparas encendida en esos caminos donde la humanidad
solo encuentra vacío. La comunidad ha sido siempre “la mecha de la lámpara”
aquí hemos aprendido a ser fieles y felices…y a escribir con Mayúsculas el nombre “Madre Inmaculada”…
que desde cualquier rincón de nuestros monasterios y federación siempre,
siempre nos dejó el perfume de Dios. No somos mujeres de tumba vacía, somos las
mechas de esa única lámpara que nos abre a la esperanza como mujeres
resucitadas, oliendo a vida y guardando en el buzón del corazón ¿la última
carta de Dios, me pregunto?, una dominica contemplativa solo puede guardar en
el buzón del corazón el sueño de Dios…
HE
AQUÍ A LA MADRE
Si pudiera escribir el registro del tiempo
en el rincón silencioso del corazón de barro
se abriría una fuente de cristal
con un reflejo dentro …..
he aquí a la Madre
Horas de amor y de misterio
el llanto contenido,
la presencia ofrecida
en esa vida abierta …..
he aquí a la Madre
La espada de dolor
batiéndose en el viento
y acunando en sus brazos, a un Dios pequeño
el rostro de lo eterno….
he aquí a la Madre
La sombra de la luz en la tumba vacía
sin hierros ni cadenas
frente al sepulcro abierto
proclamando el misterio…..
he aquí a la Madre.
Belén y Galilea batidos en un duelo,
Y el
Amor sin fronteras,
Escalando los
tiempos,
el Amor que está herido de muerte
porque es la VIDA…..
he aquí a la Madre.
Sor María Ángeles Martínez
© de copyright.


