SONETO DEL RECUERDO
Pasar por la vida haciendo el bien,
rasgar el viento, con la sonrisa en los labios
y en el corazón.
Pasar como una tenue centella
sobre el dolor de la humanidad,
con las manos repletas de amor,
y dejar una estela de Dios
como única herencia de mi paso,
sin más camino que la cruz
sin más sendero que tus pasos.
Pasar como se pasa la tarde,
preñada de silencio, de anhelos, de esperanza
de viejas soledades.
Dejar que la mirada
solo llameé Tu Presencia.
No quiero más recuerdo
que una canción de paz
allí, en la pequeña aldea de mi pueblo
junto al chopo solitario.
No quiero más recuerdo
que la sombra de mi cuerpo
inclinado bajo tu sagrario,
en la serena intimidad del claustro
y un letrero grande,
tan grande como tu Misterio,
desplegado sobre el corazón del mundo,
que proclame a los cuatro vientos:
“NO FUE NADIE, SOLO PASÓ POR LA VIDA
HACIENDO EL BIEN”.
Sor María Ángeles
Martínez (1994)
1 comentario:
Sencilla y profundamente hermoso; sólo que eso de "no fué nadie"... no le va, más bien yo escribiría: 《A ejemplo de Aquel que nos Amó hasta el extremo, pasó por la Vida haciendo el Bien》...
Un abrazo fraterno, hermanita.
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