SIN RIMA,  SOLO EL VIENTO 


No quiero cadenas, ni rimas inciertas,
necesito cantarle al viento,
libre de cualquier soneto 
que me amarre al tiempo.

Libre, solo libre
como mi corazón viajero
que ha visto en el azul del mar
el dibujo del cielo.

Sentir la nostalgia del cántaro  
meciéndose en el agua de la vida
y escuchar el  susurro que quema
que calma y sana.

El cantar,  la nota y el compás
el  silbido, el sonido y el misterio
de ser de carne y hueso
y sentir que respiro el infinito.

Libre, solo libre
como mi corazón viajero 
que ha visto en el azul del mar 
el dibujo del cielo.

Sor María Ángeles Martínez OP