CRISTO 

No, no me deis un Cristo de cantos dorados
se me hiela en el pecho.
No me deis un Cristo demasiado lejano, 
encumbrado en la hornacina 
de nuestro  vivir  diario conformista, 
se desvanece en mi alma.

Quiero el Cristo vivo del silencio amante
en la fracción del pan,
el Cristo de la vida, 
el Cristo del encuentro en el corazón del hermano.
El Cristo que vuelve a nacer 
en el miserable  Belén del dolor  del pobre.

Quiero el Cristo que surge 
en los suburbios, 
como una  sombra molesta 
para quienes aprendimos a vivir 
con demasiados  prejuicios.

Si, quiero el Cristo de las manos tendidas 
en busca de un aliento y una esperanza. 
El de las tardes grises
ahogadas por el llanto y la soledad.

El Cristo de la mirada turbia, 
navegando en el  fango del hambre, 
condenado a muerte
 por la abundancia de un primer mundo 
divertido en la lucha del dinero y el poder. 

Ese Cristo, que sigue sudando sangre 
en el duro Getsemaní de la injusticia humana.  
No, no me deis un Cristo de cantos dorados, 
se me hiela en el pecho.

Quiero el Cristo del amor, de la paz y del perdón.
El Cristo que recorre los rincones del mundo   
abrumado por el desamor 
de los hombres contra los hombres.

El Cristo del silencio, pronunciado
sobre el vasto horizonte
de un hoy sembrado por la fe, por la sangre 
de quienes aprendieron a descubrirle ,
en los ignorados. 

Quiero el Cristo de todas las razas, 
el que no conoce la frontera
del poder, del dinero, de la nacionalidad.
Necesito el Cristo que hay en ti, 

El Cristo que cada día nace en mi corazón
como un impulso nuevo
hacia la frontera del amor y la universalidad.
El que al rayar el alba
se engendra en mi vida,
como Cuerpo y Sangre que embriaga 
hasta hacerme desear ser solo AMOR. 

Quiero el Cristo siempre nuevo
el que se dibuja con una plenitud de presencia,
haciendo resonar, en el destello de cada  mirada, 
de cada corazón, 
la única frase: "te quiero", capaz  de transformar 
el llanto en esperanza.

No, no me deis un Cristo de cantos dorados 
se me hiela en el pecho. 

Sor María Ángeles Martínez OP

 


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