NECESIDAD
DE ORAR CADA DÍA
La capacidad
y la necesidad de orar es inherente a cada ser humano ….todo ser humano está
capacitado para orar. Está creado a imagen y semejanza de Dios, son como los
polos de un imán que se atraen
irresistiblemente A no ser, que se interponga algún objeto que corte esa
fuerza.
Con mayor razón, los
católicos que desde el bautismo estamos habitados por la Trinidad, una
presencia que no va a desaparecer. San Juan en su Evangelio, dice el padre y yo
estamos siempre trabajando. El amor trinitario el amor del Padre y el Hijo es
un amor difusivo. El Espíritu Santo lo derrama en nuestros corazones. “El amor
de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se
nos ha dado”. Por eso solo hay una alabanza litúrgica, la que el hijo le ofrece
al padre, en el seno de la Trinidad.
Todo ser humano es una
obra maestra de Dios, lo que percibimos con nuestros sentidos es lo más externo
y. vulnerable, pero la esencia donde Dios habita escapa a nuestro conocimiento.
La oración, por lo tanto,
nos iguala a Dios porque se abaja, se pone a nuestra altura. Pongamos un
ejemplo, un hombre muy alto frente a un niño pequeño no puede pretender
agarrarlo y subirlo a su altura de golpe, el niño se asusta. El hombre se baja la altura del niño y le habla y cuando
se ha ganado su confianza lo levanta junto a su mejilla y le da un beso o lo
abraza, así es la oración un camino que lleva a un encuentro que iniciará un
diálogo.
Todo esto es posible
gracias a que Dios se hizo uno de nosotros. Gracias a que tocó la fragilidad y
la pobreza de nuestra condición humana y la restauró y la embelleció.
Dice el número 10 de
Desiderio Desideratio que la Encarnación además de ser el único y novedoso
acontecimiento que la historia conozca es también el
método que la Santísima Trinidad ha elegido para abrirnos el camino de la
comunión, por eso la fe cristiana o es un encuentro vivo con él o no es nada
Como vemos el primer paso
siempre lo tiene Dios, El envió a su Hijo para que hecho carne de nuestra carne
nos hiciera hijos en el Hijo y nos devolviera nuestra belleza esencial. Hay una
oración de santa Catalina de Siena que
muestra esta predilección de Dios por la humanidad Inestimable, “Eterno e
infinito bien; amor loco! ¿Es que necesitas de la criatura? Eso me parece,
puesto que obras como si no pudieras vivir sin ella, siendo así que tú eres la
causa de su vida, pues la vida de todas las cosas depende de ti y sin ti nadie
vive. ¿Cómo has enloquecido de este modo? Porque te has enamorado de lo que has
creado… Como embriagado andas buscando su salvación… Tú la vas cercando; ella
se aleja y tú te acercas a ella.” (Santa Catalina de Siena)
Aquí tenemos el
motivo y el motor principal de la oración que Dios nos ama y
nos busca.
Por eso orar es la
relación de dos realidades que se atraen mutuamente El Padre a través del Hijo en
cada uno de nosotros cuando desde lo profundo del corazón nos dejamos poseer
por El.
¿Por qué necesitamos
orar?
· La
razón primera y mas importante es porque a Dios se le debe alabanza,
· La
oración nos pone en contacto con nuestra raíz mas profunda, que es Dios, dirá
san Juan en su evangelio (San Juan
5,17-30)
Jesús dijo a los judíos: “Mi Padre
trabaja siempre, y yo también trabajo”. Es para quedarse en silencio ante el asombro de un Dios que
está siempre llamando a la puerta de nuestro ser
· Me
ayuda a ver y a verme con sus propios ojos, me devuelve la frescura de mi
belleza esencial y pone en mi corazón los sentimientos profundos y las
actitudes de Jesús.
· A
través de la oración devolvemos dignidad y belleza también a la humanidad, le
colocamos en el lugar que le corresponde La oración me ayuda a descubrir en los
demás la presencia de Dios y a valorarlos por lo que son.
Jesús
nos invita a entrar en nuestro aposento y buscar en el corazón siempre. Siempre
le encontraremos quizá no sensiblemente, pero la seguridad de la fe nos hará
experimentar la presencia.
Santa
Teresa de Jesús decía que orar es tratar de amistad con quien sabemos nos ama.
Es iniciar un camino en el cual iremos adquiriendo los rasgos de Jesús.
Cuando
se inicia un camino se. Deben tener distintas actitudes, por ejemplo Escucho el
sonido del viento escucho a los pájaros cantar o sea. Escudriño el paisaje que.
Entrando por el camino. ¿O también a lo largo de ese camino puedo pasar como el
que está abrumado por los problemas, por las emociones, etcétera, y no se
entera ni por dónde pasa ni por dónde va
Así
ocurre con la oración es un camino de amistad como hemos dicho con quien
sabemos nos ama la oración requiere escucha para. Que él se acerca y se acerca
en los acontecimientos en las realidades que nos rodean en las personas que
caminan con nosotros, pero sobre todo se acerca y no se asume en la eucaristía
no hay ningún momento en la tierra más grande que ese porque en la eucaristía
Cristo mismo se hace presente es una presencia real.
Por
lo tanto, la oración es la acción de Dios en el alma es el anhelo de Dios,
unido a mi anhelo para. Derramar sobre la humanidad misericordia compasión y
belleza.
En
la exhortación Gaudete et exultate sobre la llamada la santidad en el mundo
actual, nos dice el Papa Francisco. Pregúntale siempre al Espíritu que espera
Jesús de ti en cada momento de tu existencia y en cada opción que debes tomar
para discernir el lugar que eso ocupa en tu propia misión y permítele que forje
en ti ese misterio personal que refleja a Jesucristo en El Mundo de hoy.
Y
sigue diciendo ojalá puedas reconocer cuál es esa palabra, ese mensaje
de Jesús que Dios quiere decir al mundo con tu vida.
Para
esto la oración necesita silencio, es imprescindible hacer silencio, intentar
dejar que lo único que resuene en nuestro corazón sea la voluntad de Dios, esa Palabra capaz de embellecernos y embellecer a la humanidad con la misma Belleza de Dios

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